S.I.B. Catedral de Salamanca

La Catedral de Salamanca representa uno de los conjuntos catedralicios más extraordinarios de Europa y constituye un caso excepcional en el panorama de la arquitectura religiosa española. Bajo la denominación de S.I.B. (Sede de la Iglesia Basílica), este complejo arquitectónico reúne en realidad dos templos diferenciados pero unidos físicamente: la Catedral Vieja, joya del románico y gótico iniciada en el siglo XII, y la Catedral Nueva, imponente edificio gótico tardío construido entre 1513 y 1733.

Catedral Nueva de Salamanca
Vista de la Catedral Nueva de Salamanca.
Foto de Julián Rejas De Castro, Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).

Situada en pleno corazón del casco histórico de Salamanca, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, la Catedral representa mucho más que un lugar de culto. Es un compendio de nueve siglos de historia, arte y fe que ha sido testigo de momentos decisivos en la evolución de la ciudad y de España. Desde sus muros se gestó el origen de la Universidad de Salamanca, una de las más antiguas de Europa, y entre sus capillas se celebraron durante siglos los grados académicos que consagraban a los estu diantes.

La coexistencia de ambas catedrales no fue casual. Cuando en el siglo XVI se decidió construir un nuevo templo acorde con el esplendor y el auge demográfico de la ciudad universitaria, se planteó inicialmente derribar la Catedral Vieja. Sin embargo, la necesidad de mantener un espacio para el culto durante los más de dos siglos que duraron las obras de la nueva, junto con el aprecio que los salmantinos sentían por su antiguo templo, propició que ambas estructuras se conservaran. Así, el muro sur de la Catedral Nueva se apoya sobre el muro norte de la vieja, conformando un conjunto arquitectónico único que permite al visitante realizar un fascinante viaje en el tiempo desde el románico hasta el barroco.

Génesis y Transformación

La Catedral Vieja

La Catedral Vieja de Salamanca, dedicada a Santa María de la Sede, hunde sus raíces en el proceso de repoblación y cristianización de la ciudad tras la Reconquista. Fundada por el obispo Jerónimo de Perigord —prelado francés que restauró la diócesis de Salamanca en 1102 tras la repoblación llevada a cabo por Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI— la catedral se empezó a construir en el primer tercio del siglo XII y se terminó a finales del siglo XIV.

La construcción se inició precisamente en una época de transición arquitectónica, cuando el románico estaba dejando paso al gótico. Esta circunstancia se aprecia claramente en la diferencia existente entre los pilares —diseñados originalmente para soportar bóvedas de cañón románicas— y los arranques de las bóvedas de crucería góticas que finalmente se ejecutaron. Los documentos conservados en el Archivo Catedralicio mencionan a diversos maestros que dirigieron las obras a lo largo de los años: Florín de Pituenga, Casandro Romano, Alvar García, Pedro de la Obra, Juan el Pedrero, Sancho Pedro, Juan Franco y Petrus Petri, entre otros.

El templo presenta planta basilical en cruz latina con tres naves y crucero marcado, rematándose con una cabecera formada por tres ábsides semicirculares que muestran ventanas con arcos de medio punto al exterior. Dado el carácter fronterizo de Salamanca en aquellos siglos, la catedral fue proyectada también como fortaleza, cualidad que le valió el apelativo popular de fortis salmantina. Aunque actualmente esta función defensiva no es tan visible —han desaparecido las almenas de la Torre Mocha y la cubierta de la nave se cambió de terraza transitable a teja árabe—, el edificio conserva su aspecto robusto y macizo.

La Catedral Vieja estuvo a punto de ser destruida cuando se proyectó la construcción de la Nueva. Afortunadamente, el amplio espacio de tiempo transcurrido desde el comienzo de las obras del nuevo templo (en torno a 1520) y la tardía fecha de conclusión (hacia 1733), así como la necesidad de un espacio donde celebrar el culto durante la construcción, hizo que la decisión inicial de derruirla fuera abandonada. No obstante, la nave izquierda de la Catedral Vieja aparece actualmente más estrecha y le falta parte del brazo del crucero como consecuencia de la construcción de la Nueva, cuyo muro sur se apoya sobre el reforzado muro norte de la antigua.

La Catedral Nueva

Renacentista

La idea de construir una Catedral Nueva surge en el siglo XV debido al notable aumento demográfico de Salamanca, especialmente motivado por la fuerte atracción ejercida por su Universidad, que se había convertido en una de las más prestigiosas de Europa. La Catedral Vieja parecía en aquellos momentos demasiado pequeña, oscura y baja para una ciudad del rango y esplendor de Salamanca.

El proyecto contó con el apoyo decisivo de los Reyes Católicos. En 1509, Fernando el Católico ordenó a los arquitectos que habían trabajado en las catedrales de Toledo y Sevilla, Antón Egas y Alonso Rodríguez, que fueran a Salamanca para tomar traza del nuevo templo. La catedral se proyectó paralela a la vieja, construida con piedra franca de Villamayor —la característica piedra dorada que baña de luz los monumentos salmantinos— y en estilo gótico.

La primera piedra se colocó en 1512, siendo obispo de Salamanca Francisco de Bobadilla. El arquitecto principal durante las primeras décadas fue Juan de Álava (entre 1520 y 1525), considerado uno de los arquitectos más importantes del plateresco español, quien decoró la fachada con elementos renacentistas de influencia medieval. La catedral tiene planta rectangular con tres naves y dos más de capillas laterales, además de una nave perpendicular de transepto. Aunque inicialmente la cabecera había de terminar en girola y ábsides poligonales, finalmente se optó por rematar el templo con una cabecera rectangular que configura una planta de salón.

Las obras sufrieron múltiples interrupciones y prácticamente estuvieron paradas durante casi todo el siglo XVII. Se retomaron de nuevo en el siglo XVIII, hasta su finalización en 1733, convirtiéndose así en una de las últimas catedrales góticas construidas en España, junto con la de Segovia. Esta larga duración explica la mezcla de estilos presente en el edificio: gótico tardío, renacentista y barroco conviven armoniosamente en su estructura y decoración.

En 1705, el arquitecto barroco Joaquín de Churriguera —el mismo que inmortalizó la Plaza Mayor de Salamanca— diseñó las líneas para remodelar partes del templo. Posteriormente, el cimborrio fue reconstruido siguiendo diseños del benedictino Fray Antonio de San José Pontones. La torre campanario y la cúpula, elementos visibles del exterior, fueron construidos durante la fase final de las obras, a comienzos del siglo XVIII.

Datos Prácticos

Acceso y Horarios

La Catedral de Salamanca abre sus puertas al público todos los días del año para permitir el acceso tanto a fieles como a visitantes interesados en su patrimonio artístico e histórico. El recorrido turístico incluye la Catedral Nueva, la Catedral Vieja, el Claustro y las Salas Capitulares, conformando una visita completa que permite comprender la magnitud histórica y artística del conjunto.

Período Días Horario Último Acceso
Todo el año Lunes a Domingo 10:00 – 18:00 17:15
Viernes y Sábados (horario ampliado) Viernes y Sábados 10:00 – 20:00 19:15
Martes (entrada gratuita) Martes 09:00 – 11:00 10:30

Tarifas de entrada:

  • Entrada general: 10,00€
  • Entrada reducida: 9,00€ (estudiantes de 17 a 30 años, mayores de 65 años, personas con discapacidad 33%-64%, adultos de familias numerosas, peregrinos)
  • Grupos (+20 personas con guía oficial): 7,00€
  • Niños de 7 a 16 años: 7,00€
  • Desempleados y niños de familias numerosas: 6,00€
  • Entrada gratuita: Niños hasta 6 años, clero, naturales y residentes de la Diócesis de Salamanca, personas con discapacidad superior al 65%

La entrada incluye el servicio de audioguías que facilitan una completa comprensión del recorrido. Las entradas pueden adquirirse tanto en la taquilla física como a través de la web oficial www.catedralsalamanca.org. Durante la visita se accede a la recientemente restaurada Capilla de Santa Bárbara del claustro de la Catedral Vieja, donde se exhiben las pinturas góticas y el retablo móvil que permiten contemplar dos épocas artísticas superpuestas.

Celebraciones Litúrgicas

Como sede de la Diócesis de Salamanca, la Catedral mantiene una intensa actividad litúrgica que combina la tradición con la acogida a fieles locales y visitantes. Las misas se celebran en distintos espacios del conjunto catedralicio según la época del año.

Misas entre semana:

  • 10:00 h. Laudes y Hora intermedia (en Catedral Nueva del 21 de abril al 31 de octubre; en Catedral Vieja del 1 de noviembre al 20 de abril)
  • 12:00 h. Catedral Nueva (del 21 de abril al 31 de octubre) o Catedral Vieja (del 1 de noviembre al 20 de abril)

Domingos y festivos:

  • 10:00 h. Catedral Nueva o Catedral Vieja (según temporada)
  • 11:00 h. Capilla de la Soledad (Catedral Nueva)
  • 12:00 h. Catedral Nueva o Catedral Vieja (según temporada)

Para grupos de peregrinos o comunidades que deseen celebrar misa en la Catedral existe la posibilidad de reservar celebraciones contactando previamente con el Cabildo Catedralicio. Esta opción es especialmente apreciada por grupos que realizan peregrinaciones o retiros espirituales y desean culminar su experiencia con una eucaristía en este histórico templo.

Información de contacto:

  • Conserjería: (+34) 923 21 74 76
  • Archivo y Biblioteca: (+34) 923 28 11 23
  • Email: info@catedralsalamanca.org
  • Dirección: Plaza Juan XXIII, s/n, 37008 Salamanca

Tesoros Artísticos

La Torre del Gallo: Maravilla del Románico

El elemento arquitectónico más emblemático de la Catedral Vieja es, sin duda, su extraordinario cimborrio, popularmente conocido como Torre del Gallo por la veleta con forma de gallo que corona su cúspide. Construido entre los siglos XII y XIII, este cimborrio representa una de las obras maestras del románico hispano y forma parte de un selecto grupo de construcciones conocidas como los cimborrios del Duero o cimborrios bizantino-leoneses.

Este grupo está integrado por los cimborrios de las catedrales de Zamora (considerado el más antiguo y modelo del resto), la propia Catedral Vieja de Salamanca, la Colegiata de Toro y, como allegado tardío, la sala capitular de la Catedral de Plasencia. Todos presentan una estructura similar basada en doble cúpula —una al interior y otra al exterior— con decoración de escamas que les confiere un aspecto oriental único en la arquitectura peninsular.

La Torre del Gallo se eleva sobre el crucero mediante cuatro pechinas triangulares y esféricas. Sobre la cornisa se alzan dos cuerpos de dieciséis ventanas cada uno; en el nivel inferior la mitad de las ventanas están cegadas alternándose con las abiertas. Las ventanas presentan decoración con columnillas y capiteles de motivos vegetales rematados con bolas o piñas. Las columnas de los capiteles se enlazan cada dos mediante otra columna que sustenta los nervios de la cúpula.

En el interior, la cúpula se cubre con dieciséis gallones cóncavos que crean un efecto visual de naranja abierta, mientras que en el exterior presenta forma casi cónica con la característica decoración de escamas. En cada esquina de la cúpula aparecen torrecillas cilíndricas que sostienen el equilibrio estructural y terminan en pequeños conos con una bola en cada cúspide, reforzadas por contrafuertes que se vislumbran detrás de ellas.

El gallo que da nombre a la torre no es meramente decorativo. Su presencia está íntimamente ligada a Francia y al obispo fundador, Jerónimo de Perigord. El gallo era símbolo habitual en los campanarios de las iglesias francesas, y su incorporación en Salamanca evidencia la influencia de los francos que participaron en la repoblación de la ciudad. La figura actual de chapa es una réplica instalada en 1927; el gallo original se conserva en la Capilla de Santa Catalina.

El Retablo Mayor

El retablo mayor de la Catedral Vieja constituye una de las joyas pictóricas del gótico hispano-flamenco. Realizado entre 1430 y 1450, la obra debe atribuirse a tres hermanos de origen italiano: Dello Delli (también conocido como Daniel Delli), responsable de las 12 primeras tablas y consideradas las de mayor calidad artística; Sanson Delli, que realiza algunas tablas de la parte central ayudado de artistas locales; y Nicolás Delli (Nicolás Florentino), autor de algunas de las últimas tablas y, especialmente, de la magnífica pintura del Juicio Final que decora el cascarón del ábside.

El retablo está compuesto por 53 tablas que narran visualmente un ciclo completo de la vida de la Virgen María y de Jesucristo, desde el Nacimiento de la Virgen hasta el Tránsito de la Madre de Cristo, acompañado de escenas de la vida de Jesús. La pintura del Juicio Final que corona el conjunto es una obra de extraordinaria calidad técnica y expresiva que ha sobrevivido casi intacta a través de los siglos.

El retablo está presidido por la imagen conocida como la Virgen de la Vega, patrona de Salamanca. Esta imagen medieval, realizada en madera cubierta de bronce sobredorado con incrustaciones de esmaltes y piedras preciosas, debe fecharse en el siglo XII y sigue modelos bizantinos. Procede del desaparecido monasterio de Santa María de la Vega, situado en la vega del río Tormes. La Virgen aparece inmóvil, sosteniendo en sus rodillas al Niño y mostrándolo al espectador con su mano derecha, en la típica iconografía de la Theotokos bizantina.

El Claustro y sus Capillas Históricas

El claustro de la Catedral Vieja fue construido durante el último tercio del siglo XII, bajo el pontificado del obispo Vidal. Con posterioridad, el obispo Sancho de Castilla mejoró su arquitectura con techumbres mudéjares, de las cuales quedan algunos restos lígneos conservados. El claustro primitivo sufrió graves daños en el terremoto de Lisboa de 1755, lo que motivó su reconstrucción dirigida por Jerónimo García de Quiñones en 1785, quien amplió los volúmenes con un piso superior que alberga actualmente el archivo, la biblioteca y la contaduría.

El claustro acoge diversas capillas de gran interés histórico y artístico. Destaca especialmente la Capilla de Santa Bárbara, fundada por Rodrigo Maldonado, catedrático y rector de la Universidad. Esta capilla tiene un significado especial en la historia académica salmantina, ya que en ella se celebraron los grados de la Universidad de Salamanca hasta 1843. Los estudiantes pasaban la noche en vela en la capilla antes de su examen, sentados en un banco de piedra, y al día siguiente eran examinados por el tribunal académico.

La capilla está cubierta con una cúpula con 16 nervios paralelos dos a dos que se apoyan en columnas, formando una estrella de ocho puntas en la clave. Este tipo de cúpulas son de influjo musulmán y extraordinariamente raras para una época tan temprana en el norte de España. En la capilla se mantiene desde el siglo XIV el rito mozárabe, testimonio vivo de la liturgia hispánica anterior a la romanización impuesta en el siglo XI.

La reciente restauración de la capilla ha sacado a la luz un antiguo retablo con pinturas góticas que representaban la vida de Santa Bárbara, oculto detrás del retablo del siglo XVI. La solución adoptada ha sido añadir una estructura móvil que permite desplazar el retablo renacentista para que quede a la vista el anterior gótico, permitiendo así contemplar dos épocas artísticas superpuestas.

Maravillas de la Catedral Nueva

La Fachada Plateresca y el Misterio del Astronauta

La fachada principal de la Catedral Nueva, situada en la plaza de Anaya, constituye una obra maestra del arte plateresco español. Formada por tres puertas góticas flamígeras renacentistas correspondientes a las tres naves, la portada central presenta dos escenas de la Natividad: a la derecha la adoración de los Reyes Magos y a la izquierda la de los pastores. En la parte superior aparece Cristo crucificado flanqueado por los Apóstoles Pedro y Pablo.

Sin embargo, uno de los elementos que más llama la atención de los visitantes se encuentra en la Puerta de Ramos, situada en el costado norte frente al Palacio de Anaya. Entre los cientos de figuras talladas en piedra aparece una sorprendente imagen: un astronauta con casco y traje espacial completo. Esta anacrónica figura ha generado todo tipo de especulaciones y teorías sobre viajeros del tiempo o intervenciones extraterrestres.

La realidad es mucho más prosaica pero no menos interesante. El astronauta fue labrado en piedra en 1992 por el cantero Miguel Romero, durante los trabajos de restauración dirigidos por el arquitecto Jerónimo García de Quiñones con motivo de la exposición «Las Edades del Hombre» de 1993. Siguiendo la tradición medieval de incorporar elementos contemporáneos en cada restauración como forma de fechar los trabajos, Romero decidió incluir este astronauta como símbolo de la era espacial y del siglo XX.

El astronauta no está solo. Junto a él pueden verse otras figuras contemporáneas: un dragón o diablo sonriente comiendo un helado de tres bolas (referencia a los estudiantes), un lince, un toro, un cangrejo de río, una cigüeña y una liebre que representan agua, cielo y tierra en Salamanca. Estas adiciones han generado debate entre los expertos: algunos consideran que alteran el sentido original de la obra, mientras que otros las ven como una forma legítima de diferenciar los trabajos de cada época. El astronauta sufrió un acto vandálico en 2010 que le arrancó el brazo derecho, pero fue rápidamente restaurado.

El Interior: Luz, Altura y Esplendor Gótico

El interior de la Catedral Nueva produce una impresión de gran amplitud y luminosidad a pesar de seguir el esquema gótico tradicional. Con unas dimensiones de 105 metros de longitud, 50 metros de anchura y 92 metros de altura hasta la cúpula, es una de las catedrales más altas de España. El triforio típico de construcciones góticas se sustituye por dos tribunas corridas en todo el perímetro a dos alturas, lo que permite elevar aún más las naves laterales y aumentar la sensación de espacio.

Los pilares recogen el peso de las bóvedas mediante un sistema en el que cada uno de los nervios desciende hasta el suelo por una delgada columnilla. Las bóvedas presentan todo tipo de combinaciones de nervios, combados y terceletes, creando formas estrelladas de gran complejidad y belleza que las hacen especialmente atractivas.

La Capilla Mayor carece de retablo tradicional, pero está presidida por una imagen de la Asunción de la Virgen tallada en 1624 y por las urnas que guardan los restos de San Juan de Sahagún (patrón de Salamanca) y Santo Tomás de Villanueva. La capilla está cubierta por una increíble bóveda policromada y dorada que constituye uno de los momentos culminantes de la visita.

En medio de la nave central, frente a la Capilla Mayor, puede verse el coro de los canónigos, un impresionante conjunto barroco diseñado por Joaquín Benito y Alberto de Churriguera. Estructurado en dos alturas —coro alto y coro bajo—, los asientos del coro alto están decorados con representaciones en relieve de Cristo Salvador, los Apóstoles, los Evangelistas y otros santos y Padres de la Iglesia, configurando una verdadera galería de la santidad cristiana.

Los Órganos: Patrimonio Musical

La Catedral Nueva de Salamanca cuenta con dos magníficos órganos históricos que constituyen un tesoro del patrimonio musical español. El Órgano de la Epístola, de estilo renacentista, fue construido en el siglo XVI. El Órgano del Evangelio, de estilo barroco, fue construido en 1744 por el maestro organero Pedro Echaverría y modificado en el siglo XIX.

Una anécdota curiosa rodea a estos instrumentos. Hacia 1950 se decidió afinar el Órgano del Evangelio. Fue llamado un especialista belga que quedó asombrado al descubrir que el órgano llevaba casi un siglo sin afinación y aún mantenía un perfecto estado de conservación, gracias al clima seco de Salamanca que ha protegido sus mecanismos de madera y metal. En 1992, con la ayuda de la monarquía nipona y por sugerencia del maestro japonés Tsuji, el órgano fue restaurado completamente, recuperando su carácter primitivo e instalándose un moderno sistema eléctrico para las bombas de aire que respeta la sonoridad original.

El Terremoto de Lisboa

El 1 de noviembre de 1755, el devastador terremoto que arrasó Lisboa tuvo graves consecuencias en Salamanca, especialmente en su conjunto catedralicio. La Catedral Nueva sufrió los efectos del seísmo, quedando todavía hoy signos visibles en grietas y vidrieras rotas que nunca se repararon completamente como testimonio de aquel día aciago.

El cimborrio de la Catedral Nueva, construido por los Churriguera en estilo barroco, quedó seriamente dañado y tuvo que ser completamente reconstruido en estilo neoclásico por Juan de Sagarvinaga en 1765. El campanario sufrió desperfectos aún más graves: se inclinó de forma alarmante llegando a amenazar ruina sobre las viviendas próximas. Varios arquitectos recomendaron su demolición, pero finalmente fue Baltasar Dreveton quien propuso una solución ingeniosa: zuncharlo con ocho cadenas tensadas y forrarlo con piedra en forma de talud llegando hasta el cuerpo de campanas, unos 40 metros desde el suelo.

Esta intervención salvó la torre pero la dejó notablemente inclinada, posición que mantiene hasta hoy. La torre se asoció desde entonces a una tradición salmantina de agradecimiento a Dios por no haber habido víctimas mortales al desplomarse parcialmente. Cada 31 de octubre, en el aniversario del terremoto, se celebra una curiosa tradición: un vecino de Salamanca conocido como el Mariquelo escala unos 110 metros hasta la veleta, vestido de charro y sin arnés de seguridad, en un espectáculo que atrae a multitudes.

El claustro de la Catedral Vieja también resultó gravemente afectado, lo que motivó su reconstrucción por Jerónimo García de Quiñones en 1785. Estas cicatrices del terremoto forman hoy parte de la historia y el carácter del conjunto catedralicio, recordando la resiliencia de los salmantinos ante la adversidad.

La Experiencia Ieronimus

Desde 2002, los visitantes tienen la oportunidad de acceder a las Torres Medievales de la Catedral mediante la experiencia denominada Ieronimus, un recorrido que permite descubrir el conjunto catedralicio desde una perspectiva radicalmente diferente. El acceso se realiza por la Torre Mocha y conduce a través de las alturas de ambas catedrales, tejados, terrazas y pasadizos que normalmente permanecen ocultos al público.

Desde la terraza sobre la fachada principal se obtienen vistas panorámicas espectaculares de Salamanca y sus alrededores. El recorrido permite contemplar de cerca la Torre del Gallo, apreciar la complejidad estructural del cimborrio de la Catedral Nueva, y comprender cómo ambos templos están físicamente unidos. Es también una oportunidad única para observar las huellas del terremoto de Lisboa, las antiguas almenas, y los sistemas constructivos medievales que sostienen estas monumentales estructuras.

Los horarios y tarifas de Ieronimus son independientes de la visita turística general y pueden consultarse en la web oficial de la Catedral o en la taquilla del acceso ubicado en la Torre Mocha.

Rincones Singulares

Más allá de sus tesoros artísticos más conocidos, la Catedral de Salamanca atesora multitud de detalles y anécdotas que enriquecen la experiencia del visitante.

El Patio Chico constituye uno de los rincones más singulares y fotogénicos de Salamanca. En este reducido espacio se fusionan el ábside románico de la Catedral Vieja con su Torre del Gallo, la fachada sur de la Catedral Nueva, y por encima se alzan la cúpula y la torre de esta última. El conjunto arquitectónico resulta imponente y contrasta habitualmente con el silencio y la tranquilidad del lugar. El nombre actual procede del pequeño tamaño de este recinto (chico), que estaba encajonado como un patio entre muros.

La Capilla de San Martín o del Aceite, situada a los pies de la Catedral Vieja bajo la Torre de las Campanas, fue pintada por Antón Sánchez de Segovia en 1262. Sus pinturas están consideradas como las más antiguas de Europa con firma de autor, constituyendo un testimonio valiosísimo del arte románico tardío. El nombre «del Aceite» proviene de la antigua costumbre de mantener encendida una lámpara de aceite perpetua en honor a San Martín de Tours.

En el claustro pueden encontrarse elementos destacables como el epitafio de Randulfo, maestro inglés que con su hermano Ricardo residieron en la Catedral en el siglo XII, los sepulcros del canónigo Pedro Xerique y del arcediano Diego Rodríguez, el sepulcro de Gutierre de Castro con esculturas de Juan de Juni, varias pinturas góticas del siglo XIV, capiteles historiados y vegetales supervivientes del primitivo claustro, y una estatua gótica de Santa María en piedra policromada de formato mayor del natural.

La relación entre la Catedral y la Universidad de Salamanca fue intensa a lo largo de la historia. La Escuela Catedralicia fue germen para la creación de la famosa Universidad salmantina, una de las primeras de Europa junto con Bolonia, París y Oxford. Multitud de prebendados catedralicios tuvieron importantes responsabilidades académicas, varias casas capitulares e incluso capillas de la Catedral sirvieron para impartir lecciones, y el Cabildo sustentó económicamente a la Universidad en tiempos difíciles.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué Salamanca tiene dos catedrales?

Salamanca tiene dos catedrales porque cuando se decidió construir la Catedral Nueva en el siglo XVI para atender al crecimiento demográfico de la ciudad, se mantuvo la Vieja como lugar de culto durante las obras. Dado que la construcción duró más de dos siglos (1513-1733), al finalizar se reconsideró la idea inicial de demoler la antigua y se decidió conservarla. Así, ambas catedrales coexisten físicamente unidas, siendo el muro sur de la Nueva el que se apoya sobre el reforzado muro norte de la Vieja.

¿Qué es la Torre del Gallo y por qué tiene ese nombre?

La Torre del Gallo es el cimborrio de la Catedral Vieja, una obra maestra del románico construida entre los siglos XII y XIII. Recibe este nombre popular por la veleta con forma de gallo que corona su cúspide. El gallo es símbolo tradicional francés y su presencia se debe al obispo fundador Jerónimo de Perigord, de origen francés, y a la participación de francos en la repoblación medieval de Salamanca. La veleta actual es una réplica de 1927; la original se conserva en la Capilla de Santa Catalina.

¿Es verdad que hay un astronauta esculpido en la Catedral?

Sí, hay un astronauta tallado en piedra en la Puerta de Ramos de la Catedral Nueva. Fue esculpido en 1992 por el cantero Miguel Romero durante una restauración dirigida por Jerónimo García de Quiñones, siguiendo la tradición medieval de añadir elementos contemporáneos como forma de fechar los trabajos de restauración. El astronauta simboliza la era espacial y el siglo XX. Junto a él hay otras figuras modernas como un dragón comiendo helado, un lince, un toro y otras criaturas.

¿Se puede subir a las torres de la Catedral?

Sí, desde 2002 existe la experiencia Ieronimus que permite acceder a las Torres Medievales de la Catedral. El recorrido atraviesa las alturas de ambas catedrales, tejados, terrazas y pasadizos, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares de Salamanca. El acceso se realiza por la Torre Mocha y tiene horarios y tarifas independientes de la visita turística general. Se recomienda consultar disponibilidad en la web oficial o en taquilla.

¿Cómo afectó el terremoto de Lisboa a la Catedral?

El terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 causó graves daños en ambas catedrales. En la Nueva, el cimborrio tuvo que ser completamente reconstruido y el campanario se inclinó alarmantemente, requiriendo ser reforzado con cadenas y un forro de piedra que lo mantiene torcido pero estable hasta hoy. En la Vieja, el claustro sufrió daños tan graves que motivó su reconstrucción en 1785. Todavía hoy pueden verse grietas y vidrieras rotas como testimonio de aquel día.

¿Qué es el rito mozárabe que se celebra en la Catedral?

El rito mozárabe es la antigua liturgia hispánica anterior a la romanización impuesta en el siglo XI. En la Capilla de Santa Bárbara del claustro se mantiene su celebración desde el siglo XIV, siendo uno de los pocos lugares de España donde este rito ancestral continúa vivo. Esta capilla tiene especial significado histórico, ya que en ella se celebraban los exámenes de grado de la Universidad de Salamanca hasta 1843.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar completamente la Catedral?

Una visita completa que incluya la Catedral Nueva, la Catedral Vieja, el Claustro y las Salas Capitulares requiere aproximadamente entre 1,5 y 2 horas. Si se añade la experiencia Ieronimus de las Torres Medievales, debe contarse con al menos 3 horas en total. Se recomienda no apresurarse, ya que la riqueza artística e histórica del conjunto merece una observación detenida.

¿Se pueden reservar misas para grupos en la Catedral?

Sí, existe la posibilidad de reservar celebraciones eucarísticas para grupos de peregrinos o comunidades. Para ello es necesario contactar previamente con el Cabildo Catedralicio a través del teléfono (+34) 923 21 74 76 o el email info@catedralsalamanca.org. Esta opción es especialmente apreciada por grupos que realizan peregrinaciones o retiros espirituales.

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