Convento de las Bernardas
El Convento de las Bernardas, oficialmente conocido como Monasterio de Santa María de Jesús, representa una de las joyas de la vida contemplativa en Salamanca. Situado en el Camino de las Aguas, este cenobio de monjas cistercienses de San Bernardo acoge desde 1958 a una comunidad religiosa con más de cuatro siglos y medio de presencia en la ciudad. Su iglesia conventual alberga uno de los tesoros de la imaginería barroca salmantina: el Cristo del Perdón, obra magistral del escultor Bernardo Pérez de Robles, y sirve como sede canónica de la histórica Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón.

Foto de FLAVIVSAETIVS, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Este templo moderno, diseñado por el arquitecto Francisco Gil González en los años cincuenta del siglo XX, destaca por su sobriedad arquitectónica y por mantener viva una tradición religiosa que hunde sus raíces en la Salamanca renacentista. Para quienes buscan conocer los templos de Salamanca más allá del circuito turístico convencional, este convento ofrece una experiencia única que combina recogimiento espiritual, arte sacro de primer nivel y una vinculación profunda con las tradiciones de la Semana Santa salmantina.
Contenido
- 1 Raíces históricas
- 2 Información práctica
- 3 Arquitectura y diseño
- 4 Tesoros artísticos
- 5 La Hermandad del Perdón
- 6 Vida litúrgica y celebraciones
- 7 Anécdotas singulares
- 8 Preguntas frecuentes
- 9 Enlaces de interés
- 10 Templos
- 10.0.1 Capilla de la Vera Cruz
- 10.0.2 Convento de las Bernardas
- 10.0.3 Convento de San Esteban
- 10.0.4 Iglesia de Jesús Obrero
- 10.0.5 Iglesia de la Clerecía
- 10.0.6 Iglesia de la Purísima Concepción
- 10.0.7 Iglesia de San Benito
- 10.0.8 Iglesia de San Juan de Mata
- 10.0.9 Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
- 10.0.10 Iglesia de San Pablo
- 10.0.11 Iglesia de San Sebastián
- 10.0.12 Iglesia del Carmen de Abajo
- 10.0.13 Iglesia Vieja del Arrabal
- 10.0.14 S.I.B. Catedral de Salamanca
Raíces históricas
La historia del actual Convento de las Bernardas comienza, paradójicamente, varios siglos antes de su construcción. La comunidad de religiosas cistercienses que lo habita fue fundada el 19 de marzo de 1552 por don Francisco de Herrera y doña María de Anaya, quienes en su testamento de 1548 legaron recursos para establecer el Convento del Santo Nombre de Jesús. Este primitivo cenobio se levantó extramuros de la ciudad, junto a la Puerta de Santo Tomás, en lo que hoy es el Paseo de Canalejas.
El antiguo convento fue obra del insigne arquitecto renacentista Rodrigo Gil de Hontañón, quien diseñó un conjunto conventual de estilo plateresco con iglesia, claustro de dos plantas inspirado en el Colegio del Arzobispo Fonseca, y una portada monumental. Durante más de cuatro siglos, las monjas bernardas desarrollaron su vida contemplativa en aquel solar, convirtiéndose en parte fundamental del paisaje espiritual y arquitectónico de Salamanca.
Sin embargo, a mediados del siglo XX, el deterioro del edificio antiguo y las necesidades espaciales llevaron a la comunidad a tomar una decisión trascendental. En 1957, las religiosas vendieron el convento histórico a los Padres Escolapios, quienes edificaron allí el actual Colegio San José de Calasanz. Del primitivo conjunto solo se salvaron la iglesia renacentista y el claustro, que permanecen integrados en el colegio, además de la portada original, que fue trasladada y reinstalada en el parque conocido como Huerto de los Jesuitas.
Con el producto de esta venta, las madres bernardas adquirieron terrenos en el Camino de las Aguas, en las entonces afueras de la ciudad, donde iniciaron la construcción de su nuevo hogar espiritual. El proyecto fue encomendado al arquitecto salmantino Francisco Gil González (1905-1962), uno de los más destacados profesionales de su generación, quien supo equilibrar modernidad y funcionalidad con el respeto a la tradición monástica.
Información práctica
Cómo llegar y detalles de contacto
| Información | Detalles |
|---|---|
| Dirección | Camino de las Aguas, s/n, 37003 Salamanca |
| Ubicación | Barrio de la Prosperidad, distrito Delicias |
| Acceso en transporte público | Líneas de autobús urbano con parada cercana en el barrio de la Prosperidad |
| Aparcamiento | Zona residencial con posibilidad de aparcar en las calles adyacentes |
| Accesibilidad | Edificio de una sola planta, accesible para personas con movilidad reducida |
El convento se encuentra situado en una zona tranquila al sureste del centro histórico, donde el Camino de las Aguas se cruza con el Camino de la Aldehuela, muy cerca del río Tormes. Esta ubicación periférica, que en los años cincuenta estaba en las afueras, hoy forma parte del tejido urbano salmantino, aunque conserva ese carácter de retiro propicio para la vida contemplativa.
Horarios y posibilidad de visita
Como monasterio de clausura, el Convento de las Bernardas mantiene restricciones en cuanto al acceso de visitantes a la mayor parte de sus dependencias. La zona de clausura, que incluye el claustro y las celdas, está reservada exclusivamente a la comunidad religiosa. No obstante, la iglesia conventual sí es accesible al público durante los horarios de culto y en ocasiones especiales relacionadas con la Hermandad del Perdón.
Para aquellos interesados en visitar el templo, se recomienda consultar previamente los horarios de misas y ceremonias religiosas. Es importante recordar que se trata de un espacio de oración activa, por lo que se solicita a los visitantes mantener el debido recogimiento y respeto durante su estancia en el recinto.
Arquitectura y diseño
La construcción del nuevo Convento de las Bernardas se inició en marzo de 1957, siguiendo las trazas del arquitecto Francisco Gil González, figura clave de la arquitectura salmantina del segundo tercio del siglo XX. Las obras avanzaron con notable celeridad: en julio de 1958, apenas quince meses después del inicio, el edificio estaba terminado y la comunidad religiosa pudo trasladarse a su nuevo hogar.
El conjunto arquitectónico se organiza en dos partes claramente diferenciadas: la iglesia, situada entre la fachada principal y la lateral derecha, y el convento propiamente dicho, articulado en torno a un claustro. Esta disposición responde a los cánones tradicionales de la arquitectura monástica, pero resuelta con un lenguaje moderno y funcional característico de la arquitectura española de los años cincuenta.
Del núcleo principal del edificio sobresalen dos cuerpos: uno destinado inicialmente a casa del capellán y otro a una pequeña hospedería de cuatro dormitorios, pensada para alojar a los familiares de las religiosas durante sus visitas. Esta previsión refleja el equilibrio entre la vida contemplativa y la necesaria apertura a las relaciones familiares que la regla cisterciense permite.
La fachada: sobriedad y simbolismo
La fachada principal del convento se caracteriza por su sobriedad y su lenguaje arquitectónico funcionalista. Ejecutada en piedra y ladrillo, materiales tradicionales en Salamanca, presenta una composición tripartita que refleja la tradición compositiva clásica adaptada a la modernidad.
El cuerpo intermedio de la fachada se subdivide en dos niveles: en el inferior se abren tres vanos rectangulares alineados con las puertas de acceso. En el nivel superior, sobre estos vanos, se dispone un óculo en la calle central, que proporciona iluminación natural al interior, flanqueado por los escudos de la Orden Cisterciense y de la ciudad de Salamanca en las calles laterales. Esta inclusión de la heráldica municipal subraya la profunda vinculación del convento con la historia y la identidad de Salamanca.
Corona la composición un frontón triangular con un óculo en el tímpano, rematado por una sobria cruz. Este esquema triangular remite a las composiciones clásicas de los templos grecorromanos, adaptadas aquí a un contexto cristiano y contemporáneo. La austeridad ornamental responde tanto a las limitaciones económicas de la posguerra como al espíritu de recogimiento propio de la orden cisterciense.
Interior de la iglesia
El interior de la iglesia del Convento de las Bernardas se compone de una única nave dividida en nueve crujías, todas ellas cubiertas por bóvedas con lunetos. Esta tipología arquitectónica, que recuerda a la tradición barroca pero ejecutada con materiales y técnicas del siglo XX, genera un espacio recogido y acogedor, propicio para la liturgia y la contemplación.
Las tres primeras crujías, contadas desde el acceso, se corresponden con el coro bajo, que conecta directamente con la cabecera de la iglesia. Este coro bajo permite a las religiosas participar en la liturgia manteniendo la clausura, siguiendo la tradición de los monasterios femeninos. Las otras seis crujías componen la capilla propiamente dicha, destinada a los fieles. Las tres crujías de los pies del templo cuentan con un coro alto que se conecta con las dependencias del convento, donde las monjas celebran los oficios litúrgicos de las horas canónicas.
La iluminación natural del templo se recibe mediante sencillos óculos dispuestos en las bóvedas, lo que genera un ambiente de penumbra mística muy apropiado para el recogimiento espiritual. Esta decisión proyectual conecta con la tradición de las iglesias cistercienses, que siempre han buscado una luz tenue y envolvente que favorezca la oración.
Tesoros artísticos
El principal tesoro artístico del Convento de las Bernardas es, sin duda, el Santísimo Cristo del Perdón, obra maestra del escultor barroco Bernardo Pérez de Robles, datada en el siglo XVII. Esta magnífica talla preside el testero de la capilla, ocupando el lugar de honor del templo.
El Cristo del Perdón: biografía de una obra maestra
Bernardo Pérez de Robles (Salamanca, 1621 – 1683) fue un escultor salmantino que desarrolló gran parte de su carrera en Lima (Perú), donde trabajó durante tres décadas realizando retablos e imágenes para la capital virreinal. En 1671 regresó a su Salamanca natal, trayendo consigo no solo una notable fortuna, sino también una técnica depurada y un estilo barroco de gran expresividad.
El Cristo del Perdón fue tallado poco después de su regreso, probablemente en madera de nogal peruano, lo que le confiere esa coloración oscura con luminosidad metálica tan característica. La imagen representa a Cristo crucificado en el momento previo a su muerte, con la mirada dirigida hacia el cielo y los labios entreabiertos en un gesto de suprema entrega. La calidad artística de la talla es excepcional: la anatomía está trabajada con detalle minucioso, la policromía es de gran delicadeza, y toda la figura transmite un profundo patetismo contenido.
Durante mucho tiempo, esta imagen fue atribuida erróneamente a Juan Martínez Montañés, debido a las similitudes estilísticas con las obras del gran maestro sevillano. Sin embargo, estudios posteriores confirmaron la autoría de Pérez de Robles, situándolo como uno de los grandes maestros de la escultura barroca salmantina.
Periplo histórico de la imagen
La historia de esta escultura está íntimamente ligada a la de la comunidad de bernardas. El Cristo permaneció en el convento original del Paseo de Canalejas hasta 1957, colocado en un arcosolio de la capilla. Cuando las religiosas se trasladaron al nuevo convento, la imagen fue también reubicada, aunque su nueva colocación presentaba un problema: fue instalada muy en alto en la capilla, y la puerta de la iglesia resultaba demasiado estrecha y baja para permitir la salida procesional de la imagen en su carroza tradicional.
Este inconveniente arquitectónico motivó que, entre 1959 y 1986, la procesión de la Hermandad del Perdón saliera desde el Convento de San Esteban, portando una réplica del Cristo realizada por el escultor salmantino Damián Villar en 1960. No fue hasta 1986 cuando, gracias a la fabricación de unas nuevas andas que permitían que el Cristo procesionara en plano inclinado, la imagen original de Pérez de Robles pudo volver a salir en procesión desde el Convento de las Bernardas.
En 2009, el tallista salmantino Miguel Pastor realizó unas nuevas andas en madera de haya vaporizada, esta vez para que el Cristo procesionara en posición vertical, lo que facilitó definitivamente su salida por la angosta puerta del convento.
La Hermandad del Perdón
El Convento de las Bernardas no solo es un lugar de oración contemplativa; también es la sede canónica de una de las cofradías más singulares y emotivas de la Semana Santa salmantina: la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón.
Esta hermandad fue fundada el 8 de diciembre de 1944 por la Seráfica Hermandad del Cristo de la Agonía, como hermandad filial. Su finalidad principal, que se mantiene hasta hoy, es singular dentro del panorama de las cofradías españolas: la liberación de un preso de la prisión provincial mediante el pago de fianza o, desde el año 2000, mediante un indulto concedido por el Consejo de Ministros.
La procesión del Domingo de Ramos
La Hermandad del Perdón procesiona la tarde del Domingo de Ramos, inaugurando así la Semana Santa salmantina. Durante sus primeras décadas (1945-1971), la procesión partía del antiguo Convento de las Bernardas en el Paseo de Canalejas y se adentraba en la Prisión Provincial del Camino de la Aldehuela, donde se rezaba el Vía Crucis en el patio interior y se liberaba al preso, que se unía al cortejo vistiendo el hábito de la hermandad para mantener su anonimato.
Tras unos años difíciles que llevaron a la suspensión de la procesión entre 1971 y 1986, la hermandad recuperó su actividad. Desde entonces, aunque el recorrido ha variado en diversas ocasiones, el convento del Camino de las Aguas ha permanecido como punto de referencia fundamental del desfile procesional. Desde 2022, la procesión sale de la Catedral y, tras recorrer el centro histórico hasta la plaza de Colón (donde se realiza el acto del indulto frente a los Juzgados), regresa al Convento de las Bernardas.
El simbolismo del perdón
El acto de liberación del preso que realiza cada Domingo de Ramos la Hermandad del Perdón es una plasmación extraordinaria de los principios cristianos de la misericordia, el perdón y la caridad. A lo largo de su historia, la hermandad no solo ha asistido al preso liberado, sino que ha realizado una amplia labor social: convites de comida el Domingo de Ramos, regalos para los hijos de los reclusos en Navidad, y diversas ayudas materiales a los internos de la prisión.
Aunque no todos los años se consigue el indulto (hay ocasiones en que el Consejo de Ministros no lo concede), el simbolismo del gesto permanece intacto, recordando que el mensaje central del Evangelio es el de la redención y la esperanza de una nueva vida para todos.
Vida litúrgica y celebraciones
Como monasterio de clausura habitado por una comunidad de monjas cistercienses, el Convento de las Bernardas mantiene un intenso ritmo de vida litúrgica. Las religiosas celebran los oficios de las horas canónicas según la regla de San Benito, alternando oración, trabajo manual y lectio divina.
La comunidad participa diariamente en la celebración de la Eucaristía, que tiene lugar en la iglesia conventual. Aunque los horarios específicos de misas pueden variar según el calendario litúrgico y las necesidades de la comunidad, tradicionalmente se ha celebrado misa diaria, a la que pueden asistir los fieles que lo deseen.
Principales solemnidades
A lo largo del año litúrgico, el convento celebra con especial solemnidad diversas festividades relacionadas con la tradición cisterciense y la advocación del monasterio. Entre las más destacadas se encuentran:
Festividad de San Bernardo de Claraval (20 de agosto), fundador de la orden cisterciense y padre espiritual de las monjas bernardas. Esta jornada reviste especial importancia para la comunidad, que renueva en ella su compromiso con el carisma benedictino-cisterciense.
Solemnidad del Santísimo Nombre de Jesús, advocación original del convento histórico, que se mantiene en la devoción de la comunidad. Esta fiesta, que se celebra en el mes de enero, recuerda el antiguo título del cenobio fundado en 1552.
Semana Santa, particularmente el Domingo de Ramos, cuando la Hermandad del Perdón procesiona desde y hacia el convento. Aunque las religiosas no participan físicamente en el desfile por su condición de clausura, acompañan espiritualmente toda la jornada desde el interior del monasterio.
Las festividades marianas, especialmente la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), la Asunción (15 de agosto) y la Natividad de María (8 de septiembre), son también celebradas con particular devoción por las bernardas, siguiendo la tradición cisterciense de profunda veneración a la Virgen María.
Anécdotas singulares
El Convento de las Bernardas atesora numerosas historias y peculiaridades que lo hacen único en el panorama de los templos salmantinos.
La puerta angosta: Como hemos mencionado, la estrechez de la puerta de la iglesia generó durante décadas un problema para la salida procesional del Cristo del Perdón. Esta circunstancia obligó a la hermandad a ingeniarse soluciones creativas: primero el encargo de una réplica, después el procesionar con la imagen en plano inclinado, y finalmente las actuales andas que permiten la salida en vertical. Esta anécdota arquitectónica refleja la tensión permanente entre las necesidades de clausura (que exigen puertas pequeñas que preserven la intimidad) y las demandas de la devoción popular.
El monumento en el Camino de la Aldehuela: Cuando en 1994 la Prisión Provincial fue trasladada al nuevo centro penitenciario de Topas, el Ayuntamiento de Salamanca erigió un monumento en honor de la Hermandad del Perdón en el lugar donde antiguamente se encontraba la cárcel. Este monumento, situado en el Camino de la Aldehuela, fue durante años el lugar donde se realizaba el acto penitencial y la liberación simbólica del preso, antes de que el protocolo cambiara a la plaza de Colón.
El Cristo de Damián Villar: La réplica del Cristo del Perdón realizada por Damián Villar en 1960 tuvo su propia historia. Tras dejar de procesionar con la Hermandad del Perdón en 1986, esta imagen fue trasladada a la Iglesia de las Madres Úrsulas, donde en 1975 sustituyó al antiguo Cristo de la Agonía como imagen titular de la Seráfica Hermandad. Posteriormente, se convirtió en la imagen del Cristo de la Agonía que procesiona el Jueves Santo, demostrando que las obras de arte sacro tienen vida propia y siguen cumpliendo su función devocional a través del tiempo.
La vinculación con el barrio de la Prosperidad: Desde su recuperación en 1986, la Hermandad del Perdón ha apostado por vincularse estrechamente al barrio de la Prosperidad y a su Asociación Vecinal PRODESI. Esta conexión ha permitido que el convento, situado en una zona periférica, se integre plenamente en el tejido social del entorno, convirtiendo la Semana Santa en un momento de encuentro vecinal y de reafirmación de identidad barrial.
La arquitectura de Francisco Gil González: El convento fue uno de los últimos proyectos del arquitecto Francisco Gil González, quien murió en 1962, apenas cuatro años después de terminado el edificio. Gil González fue responsable de numerosos edificios emblemáticos de Salamanca, tanto racionalistas como historicistas, y este convento representa su faceta más sobria y funcional, lejos de los ornamentos neobarrocos y neoplaterescos de otras obras suyas en el centro histórico.
Preguntas frecuentes
¿Se puede visitar el interior del Convento de las Bernardas?
El Convento de las Bernardas es un monasterio de clausura, por lo que la zona conventual no es accesible al público. Sin embargo, la iglesia sí puede visitarse durante los horarios de culto. Se recomienda consultar previamente los horarios de misas para planificar la visita con antelación.
¿Qué relación tiene el convento con la Semana Santa de Salamanca?
El Convento de las Bernardas es la sede canónica de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón, que procesiona cada Domingo de Ramos. La imagen titular, el Cristo del Perdón, es una obra maestra del barroco español realizada por Bernardo Pérez de Robles en el siglo XVII. El acto más emblemático de esta hermandad es la liberación de un preso, tradición que se mantiene desde 1944.
¿Cuál es la diferencia entre el antiguo y el nuevo Convento de las Bernardas?
El antiguo Convento de las Bernardas, fundado en 1552, estaba situado en el Paseo de Canalejas y fue diseñado por Rodrigo Gil de Hontañón en estilo renacentista. En 1957 fue vendido a los Escolapios, que construyeron el Colegio Calasanz. El nuevo convento, inaugurado en 1958 en el Camino de las Aguas, fue proyectado por Francisco Gil González con un lenguaje arquitectónico moderno y funcional. Ambos edificios representan dos momentos históricos y estilísticos diferentes de la arquitectura religiosa en Salamanca.
¿Dónde está actualmente la portada del antiguo convento?
La magnífica portada plateresca del antiguo Convento de las Bernardas, obra del taller de Rodrigo Gil de Hontañón, fue desmontada y reinstalada como acceso principal al parque conocido como Huerto de los Jesuitas, en el barrio de San Bernardo. Esta portada, con su decoración de antorchas, grifos y los escudos de los fundadores, constituye uno de los testimonios más hermosos del plateresco salmantino.
¿Qué productos elaboran las monjas del convento?
Como la mayoría de comunidades contemplativas, las monjas bernardas del Convento de Santa María de Jesús combinan la vida de oración con el trabajo manual. Tradicionalmente, las comunidades cistercienses se han dedicado a la elaboración de repostería conventual, aunque las especialidades concretas pueden variar. Se recomienda contactar directamente con el convento para conocer los productos disponibles y el horario de venta.
¿Cómo llegar desde el centro histórico de Salamanca?
Desde la Plaza Mayor, el Convento de las Bernardas se encuentra a unos 2,5 kilómetros hacia el sureste. Se puede llegar en transporte público mediante las líneas de autobús urbano que dan servicio al barrio de la Prosperidad, o bien caminando en unos 30 minutos por el Paseo de Canalejas, la calle San Quintín y finalmente el Camino de las Aguas. El trayecto a pie permite descubrir zonas de Salamanca fuera del circuito turístico habitual.
Enlaces de interés
- Diócesis de Salamanca – Información sobre horarios de culto y vida litúrgica en la ciudad
- Ayuntamiento de Salamanca – Portal oficial del consistorio salmantino
- Turismo de Salamanca – Oficina municipal de turismo con información sobre monumentos y visitas
- Junta de Cofradías de Semana Santa – Información sobre todas las hermandades de Salamanca
- Patrimonio Cultural de Castilla y León – Portal de la Junta sobre patrimonio histórico-artístico
Templos
Capilla de la Vera Cruz
Convento de las Bernardas
Convento de San Esteban
Iglesia de Jesús Obrero
Iglesia de la Clerecía
Iglesia de la Purísima Concepción
Iglesia de San Benito
Iglesia de San Juan de Mata
Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
Iglesia de San Pablo
Iglesia de San Sebastián
Iglesia del Carmen de Abajo
Iglesia Vieja del Arrabal
S.I.B. Catedral de Salamanca
