Iglesia de la Clerecía
La Iglesia de la Clerecía, consagrada al Espíritu Santo y perteneciente al antiguo Real Colegio de la Compañía de Jesús, se alza como uno de los monumentos barrocos más imponentes de Salamanca. Construida entre los siglos XVII y XVIII bajo el amparo de la reina Margarita de Austria y su esposo Felipe III, esta iglesia jesuita representa la grandeza arquitectónica y espiritual de la Compañía de Jesús en su época de máximo esplendor. Su magnífica fachada de tres cuerpos, coronada por dos torres gemelas que se elevan hacia el cielo, domina el paisaje urbano del centro histórico salmantino y constituye uno de los perfiles más reconocibles de la ciudad.

Foto de Zarateman, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Hoy en día, la Clerecía es mucho más que un templo: es sede de la Universidad Pontificia de Salamanca desde 1940, acoge hermandades penitenciales de gran arraigo en la Semana Santa salmantina, y ofrece a los visitantes la experiencia única de Scala Coeli, una ruta que permite subir a sus torres para contemplar desde las alturas las vistas más espectaculares de la ciudad del Tormes. Para quienes buscan conocer el patrimonio religioso y artístico de Salamanca en profundidad, la Clerecía es una visita imprescindible que combina historia, arte sacro, arquitectura barroca y tradiciones vivas.
Contenido
- 1 Fundación y construcción
- 2 Guía práctica
- 3 Arquitectura exterior
- 4 Interior de la iglesia
- 5 El claustro: espacio de luz y arte
- 6 Expulsión jesuita y la Real Clerecía de San Marcos
- 7 Hermandades en la Clerecía
- 8 Scala Coeli
- 9 Curiosidades y anécdotas
- 10 Preguntas habituales
- 11 Enlaces de interés
- 12 Templos
- 12.0.1 Capilla de la Vera Cruz
- 12.0.2 Convento de las Bernardas
- 12.0.3 Convento de San Esteban
- 12.0.4 Iglesia de Jesús Obrero
- 12.0.5 Iglesia de la Clerecía
- 12.0.6 Iglesia de la Purísima Concepción
- 12.0.7 Iglesia de San Benito
- 12.0.8 Iglesia de San Juan de Mata
- 12.0.9 Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
- 12.0.10 Iglesia de San Pablo
- 12.0.11 Iglesia de San Sebastián
- 12.0.12 Iglesia del Carmen de Abajo
- 12.0.13 Iglesia Vieja del Arrabal
- 12.0.14 S.I.B. Catedral de Salamanca
Fundación y construcción
La historia de la Clerecía comienza en el contexto del gran desarrollo de la Compañía de Jesús en la España del Siglo de Oro. Los jesuitas habían intentado establecerse en Salamanca desde tiempos de San Ignacio de Loyola, quien en 1527 llegó a la ciudad universitaria para completar sus estudios. Sin embargo, la Inquisición le acusó de alumbradismo y fue encarcelado en la Torre Mocha de la Catedral durante 22 días, un episodio que marcaría profundamente la relación entre los jesuitas y Salamanca.
No fue hasta 1548, una vez fundada la Compañía de Jesús, cuando los jesuitas lograron asentarse en Salamanca, gracias a la cesión de unas casas por parte del obispo de Coria, don Francisco de Mendoza. A pesar de la oposición de otras órdenes religiosas y de la propia Universidad, que veía con recelo la presencia jesuita, la Compañía estableció un modesto colegio que fue ganando prestigio y necesitaba una sede más digna y amplia.
En 1611, la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III, decidió fundar el Real Colegio del Espíritu Santo como acto de desagravio por el encarcelamiento que había sufrido San Ignacio en la ciudad. El proyecto era ambicioso: crear un gran colegio jesuita que sirviera para formar sacerdotes y misioneros destinados tanto a las colonias americanas como a los territorios protestantes del centro de Europa, donde la Contrarreforma necesitaba evangelizadores preparados.
Las obras se iniciaron en 1617, siguiendo las trazas del arquitecto real Juan Gómez de Mora, uno de los arquitectos más importantes del barroco madrileño. El proyecto original, obra del carmelita fray Alberto de la Madre de Dios, era aún más colosal y se inspiraba en el Monasterio de El Escorial, pero tuvo que ser modificado por la oposición del Ayuntamiento, la Universidad, el Cabildo catedralicio y la nobleza local, que no querían ceder los terrenos necesarios para semejante construcción.
El conjunto, que incluía iglesia, claustro, aulas y residencia para los religiosos, no se completó hasta 1754, más de un siglo después de iniciadas las obras. La dilatada construcción se debió tanto a las dificultades económicas como a los conflictos entre los jesuitas y las instituciones salmantinas. Durante este periodo trabajaron diversos arquitectos: tras Juan Gómez de Mora, intervino el arquitecto jesuita Pedro Mato, autor de la cúpula, y posteriormente Andrés García de Quiñones y su hijo Jerónimo García de Quiñones, quienes diseñaron la fachada de la iglesia, el tercer cuerpo con las torres y la portada del colegio.
Guía práctica
Ubicación y acceso
| Información | Detalles |
|---|---|
| Dirección | Calle Compañía, 5, 37002 Salamanca |
| Teléfono | 923 277 174 / 923 277 100 |
| turismo@upsa.es / info@torresdelaclerecia.com | |
| Ubicación | Centro histórico, junto a la Casa de las Conchas y las Escuelas Mayores |
| Acceso en transporte | A pie desde cualquier punto del centro histórico (zona peatonal) |
La Clerecía se encuentra en el corazón del casco histórico de Salamanca, en la célebre calle Compañía, una de las vías más monumentales de la ciudad. Frente a su fachada se encuentra la Casa de las Conchas, y a pocos metros están las Escuelas Mayores de la Universidad y la Catedral. Esta ubicación privilegiada convierte la Clerecía en parada obligada de cualquier recorrido turístico por Salamanca.
Horarios y tarifas de visita
La Clerecía ofrece dos modalidades de visita diferenciadas:
Visita «Vita Ignatii» (vida de San Ignacio): Recorrido guiado por el interior de la iglesia, el claustro y las estancias históricas del colegio, con acceso a los matroneos o tribunas superiores desde donde se contempla el retablo mayor. Horarios:
- Martes a viernes: 10:30 a 12:45 h y 17:00 a 18:30 h (visitas guiadas cada 45 minutos)
- Sábados, domingos y festivos: 10:30 a 13:30 h y 17:00 a 19:15 h
- Los martes de 10:00 a 12:00 h: entrada gratuita (excepto festivos, Semana Santa y julio-agosto)
Visita «Scala Coeli» (escalera al cielo): Recorrido que incluye la subida a las torres de la Clerecía para disfrutar de las mejores vistas panorámicas de Salamanca. Horarios:
- Diciembre a febrero: todos los días de 10:00 a 18:00 h (última entrada 17:15 h)
- Marzo a noviembre: todos los días de 10:00 a 20:00 h (última entrada 19:15 h)
- Visitas nocturnas (julio-septiembre): viernes y sábados a las 22:00, 22:30 y 23:00 h
Las tarifas son de aproximadamente 3,75 € (entrada normal) y 3,25 € (grupos de más de 8 personas). Existe entrada conjunta Vita Ignatii + Scala Coeli. Se recomienda consultar precios actualizados y comprar entradas anticipadas en la web oficial.
Arquitectura exterior
La fachada de la Iglesia de la Clerecía es una de las más espectaculares manifestaciones del barroco salmantino. Diseñada por Andrés García de Quiñones, se estructura en tres cuerpos superpuestos que ascienden majestuosamente, flanqueados por dos torres gemelas que alcanzan los 50 metros de altura.
Primer cuerpo: acceso y columnas
El primer cuerpo de la fachada se organiza mediante tres accesos enmarcados por columnas compuestas adosadas que sostienen un entablamento corrido. La puerta central, de mayor tamaño, está coronada por una hornacina con la imagen de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Curiosamente, tras la expulsión de los jesuitas en 1767, se añadió un león a los pies de la figura para que pudiera representar a San Marcos, patrón de la Real Clerecía que ocupó el edificio. Sobre las puertas laterales campean los escudos de España, recordando el patronazgo real.
Segundo cuerpo: ventana y heráldica
El segundo cuerpo, articulado con columnas corintias, presenta grandes escudos laterales y un amplio ventanal central que originalmente tenía mayor tamaño, pero cuya luz tuvo que reducirse debido al peso de los cuerpos superiores, que amenazaba con agrietar la estructura. Este detalle constructivo es testimonio de los desafíos técnicos que supuso levantar una fachada de tales dimensiones.
Tercer cuerpo y torres: alcanzar el cielo
El tercer cuerpo, obra también de Andrés García de Quiñones, incluye la espadaña central con un relieve de la Venida del Espíritu Santo (Pentecostés), tema titular de la iglesia, flanqueado por esculturas de la Virgen y los reyes fundadores Felipe III y Margarita de Austria. Las dos torres gemelas, que se elevan a ambos lados, fueron diseñadas siguiendo el modelo proyectado inicialmente para el Ayuntamiento de la Plaza Mayor, y se han convertido en uno de los perfiles más característicos del perfil urbano de Salamanca.
La fachada presenta un detalle curioso: combina dos tipos de piedra. La parte inferior está ejecutada en granito gris, mientras que la superior utiliza piedra de Villamayor, la dorada caliza típica de Salamanca. Este cambio se debió al relevo de arquitectos durante la obra y dota a la fachada de un interés cromático adicional.
Interior de la iglesia
El interior de la Iglesia de la Clerecía sigue el modelo jesuítico por excelencia, inspirado en la iglesia romana de Il Gesù, templo madre de la Compañía de Jesús. Se trata de una iglesia de una sola nave con capillas laterales entre contrafuertes, cuatro tramos y un crucero apenas marcado en planta, pero que se enfatiza en alzado mediante la gran cúpula.
Estructura y bóvedas
La nave está dominada por pilastras de orden toscano con reminiscencias del estilo escurialense, sobrio y severo. Las naves se cubren con bóvedas de lunetos decoradas con estucos, que generan un espacio diáfano y luminoso apropiado para la predicación, función esencial de las iglesias jesuitas. Sobre las capillas laterales se abren balcones o matroneos que originalmente estaban reservados para uso de la Compañía, y desde los cuales los religiosos podían asistir a los oficios sin mezclarse con los fieles.
La cúpula: luz y elevación
La gran cúpula que corona el crucero es obra del arquitecto jesuita Pedro Mato y constituye el elemento más impresionante del interior. Con 50 metros de altura, la misma que la nave de la iglesia, esta cúpula ha tenido que ser reforzada en varias ocasiones debido a su magnitud y peso. La luz que penetra por sus ventanas ilumina el espacio interior y confiere al templo esa atmósfera de elevación espiritual característica de la arquitectura barroca.
El retablo mayor: obra maestra de Juan Fernández
El retablo mayor de la Clerecía es una joya del barroco español, realizado por el ensamblador Juan Fernández en 1673, con esculturas del maestro Juan Rodríguez. Las labores de dorado no se completaron hasta 1760, casi un siglo después.
El retablo se estructura en tres calles separadas por cuatro columnas salomónicas de orden gigante, profusamente decoradas con racimos de uvas, símbolo eucarístico, y tres cuerpos en altura. En los dos primeros cuerpos aparecen los Padres de la Iglesia en las calles laterales: San Gregorio, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo, representando la tradición doctrinal de la Iglesia.
En la calle central destaca un gran expositor inspirado en la cúpula de la iglesia y un magnífico relieve del Pentecostés, obra de Juan Rodríguez que narra el momento en que el Espíritu Santo desciende sobre los apóstoles reunidos con la Virgen en el cenáculo. Este relieve constituye el núcleo iconográfico del retablo, coherente con la advocación del templo al Espíritu Santo.
El cuerpo superior presenta un relieve de San Ignacio de Loyola redactando los Ejercicios Espirituales, inspirado por la Virgen María en presencia de la Santísima Trinidad. Este relieve está flanqueado por los escudos de Felipe III y Margarita de Austria, recordando el patronazgo real, y las figuras de los cuatro evangelistas. El conjunto dorado resplandece con la luz que entra por la cúpula, creando un efecto de gloria celestial característico de la estética barroca.
El claustro: espacio de luz y arte
El claustro del Real Colegio, obra también de Andrés García de Quiñones, es uno de los espacios más hermosos del conjunto. Con tres plantas, presenta una arquitectura más cercana al patio de un palacio renacentista que al claustro tradicional de un edificio religioso, reflejo del carácter abierto y humanista de la Compañía de Jesús.
Los dos primeros cuerpos se dividen mediante semicolumnas de orden compuesto, con galería de arcos en la planta baja y balcones coronados por óculos en la primera planta, a la que se accede tanto desde la calle como desde la iglesia. El tercer piso presenta balcones entre pilastras planas.
La planta principal del claustro está decorada con 28 lienzos que narran la vida de San Ignacio desde la batalla de Pamplona, donde fue herido, hasta su muerte en Roma. Estos cuadros fueron encargados por la Compañía de Jesús al pintor napolitano Sebastiano Conca y constituyen un ciclo pictórico de gran valor artístico e histórico, que ilustra la biografía del fundador de los jesuitas con estilo barroco tardío.
Expulsión jesuita y la Real Clerecía de San Marcos
El esplendor jesuita en la Clerecía duró apenas trece años tras la finalización del edificio. En 1767, el rey Carlos III decretó mediante la Pragmática Sanción la expulsión de la Compañía de Jesús de todos los territorios de la Corona española, medida que afectó a miles de jesuitas y a centenares de colegios e iglesias en España y América.
El edificio de la Clerecía fue repartido entre tres instituciones: la iglesia y su sacristía se adjudicaron a la Real Clerecía de San Marcos, corporación de clérigos seculares con sede en la iglesia de San Marcos, de donde procede el nombre actual del edificio. El lienzo oeste del colegio acogió el Colegio de Nobles Irlandeses, y el lienzo norte pasó al Seminario Conciliar.
Durante la invasión francesa (1808-1814), el edificio sufrió graves daños al ser ocupado sucesivamente por tropas francesas y españolas. Los Irlandeses no quisieron hacerse cargo de las costosas reparaciones y abandonaron su pabellón. El edificio languideció durante décadas, deteriorándose progresivamente.
En 1940, el papa Pío XII fundó la Universidad Pontificia de Salamanca, que progresivamente fue ocupando el edificio y haciéndose cargo de su conservación. Hoy en día, todo el conjunto monumental está bajo la custodia de la Universidad Pontificia y de la Diócesis de Salamanca, y la iglesia sigue siendo la sede de la Real Clerecía de San Marcos.
Hermandades en la Clerecía
La Iglesia de la Clerecía es sede canónica de dos hermandades penitenciales que participan activamente en la Semana Santa de Salamanca, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional:
Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora Madre de la Sabiduría
Fundada en 1948 al amparo de las Congregaciones Marianas, esta hermandad procesiona el Martes Santo a las 21:15 horas. Sus imágenes titulares son el Cristo de la Luz, magnífica talla del siglo XVII atribuida al escultor Esteban de Rueda, y Nuestra Señora Madre de la Sabiduría, imagen anónima anterior al Cristo, bellísimamente estofada y que originalmente fue concebida como figura de altar.
El momento más emotivo de su procesión es la Promesa de Silencio que realizan los hermanos en el Patio de Escuelas, ante la fachada plateresca de las Escuelas Mayores de la Universidad. Este acto, acompañado por la lectura de la oración al Santísimo Cristo de la Luz y la intervención del Coro de la Universidad Pontificia, constituye uno de los momentos cumbres de la Semana Santa salmantina y representa el vínculo entre la Universidad histórica y la Pontificia.
Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas
Esta hermandad procesiona el Miércoles Santo a las 21:30 horas. Su imagen titular, Jesús Flagelado, es una obra maestra del escultor Luis Salvador Carmona (siglo XVIII), considerada una de las mejores esculturas del barroco español. La talla representa a Cristo atado a la columna tras la flagelación, con una expresión de sereno sufrimiento que conmueve a cuantos la contemplan.
La imagen se encontraba originalmente en el retablo de la sacristía de la Clerecía y procesionó durante décadas como sección de la Vera Cruz antes de constituirse en hermandad independiente. Nuestra Señora de las Lágrimas se incorporó a la procesión en 1990 y en 2026 cumple 25 años desde su primera salida procesional.
La salida de ambas hermandades desde la Clerecía, atravesando su magnífica portada barroca, constituye uno de los momentos más fotogénicos de la Semana Santa salmantina. Las imágenes, iluminadas por los cirios de los cofrades, destacan espectacularmente contra la piedra dorada del templo.
Scala Coeli
Desde 2012, es posible acceder a las torres de la Clerecía mediante la experiencia turística denominada Scala Coeli (Escalera al Cielo), que permite ascender a los 50 metros de altura donde se encuentran las campanas y contemplar las mejores vistas panorámicas de Salamanca.
El recorrido incluye el acceso a los matroneos o tribunas superiores de la iglesia, desde cuyos balcones se observa el interior del templo y el retablo mayor desde una perspectiva privilegiada. A continuación, tres salas expositivas narran la historia del Real Colegio: «El principio y el fin» (retratos de los reyes fundadores y documentación fundacional), «La construcción» (proceso edificatorio del conjunto) y «El nuevo renacer» (etapa de la Universidad Pontificia).
La subida por la Escalera del Campanero, totalmente restaurada y ambientada con luz y sonido, permite acceder a las dos torres. El tránsito entre ambas, ya desde la altura, ofrece una visión única de Salamanca, con perspectivas espectaculares del casco histórico: la Casa de las Conchas a los pies, las dos Catedrales con su cúpula y torre del gallo, la Universidad, la Plaza Mayor, el Tormes… Una experiencia imprescindible que el escritor Miguel de Unamuno resumió en su célebre frase: Salamanca es «Alto Soto de torres».
Curiosidades y anécdotas
El encarcelamiento de San Ignacio: La razón por la que Margarita de Austria fundó este colegio fue como acto de desagravio por la prisión que sufrió Ignacio de Loyola en la Torre Mocha de la Catedral salmantina en 1527. La Inquisición le acusó de alumbradismo por predicar sin ser sacerdote ordenado, manteniéndole preso 22 días. Este episodio marcó profundamente a Ignacio y le llevó a completar sus estudios de teología antes de fundar la Compañía de Jesús.
El cambio de santo en la fachada: Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, se añadió apresuradamente un león a los pies de la figura de San Ignacio en la hornacina de la fachada principal, para que pudiera pasar a representar a San Marcos, evitando así la polémica de mantener la imagen del fundador de la orden expulsada.
La esquina de los tres coños: La Clerecía linda con la famosa «esquina de los tres coños» de Salamanca, donde confluyen tres calles: Compañía, Libreros y Palominos. Este nombre popular procede de una inscripción gótica en una esquina cercana que dice «coño» (cuña en castellano medieval) tres veces, indicando los límites de tres propiedades. Los estudiantes y turistas suelen hacer chistes con este nombre.
Terremoto de Lisboa y explosión del polvorín: La iglesia se vio afectada por el terremoto de Lisboa de 1755 y posteriormente por la explosión de un polvorín en 1812 durante la guerra contra los franceses. Estos daños requirieron urgentes intervenciones en la cúpula en 1845 para evitar su derrumbe.
Solo bodas universitarias: Actualmente solo se permiten celebrar bodas en la Clerecía de antiguos alumnos y personas vinculadas con la Universidad Pontificia de Salamanca, manteniendo así el carácter universitario del templo.
Vita Ignatii: El ciclo de 28 pinturas de Sebastiano Conca sobre la vida de San Ignacio que decoran el claustro es una de las series pictóricas barrocas más completas sobre el fundador jesuita. Conca, pintor napolitano muy cotizado en el siglo XVIII, trabajó para las principales cortes europeas.
Preguntas habituales
¿Por qué se llama Clerecía si es un edificio jesuita?
El nombre actual proviene de la Real Clerecía de San Marcos, corporación de clérigos seculares que recibió el edificio tras la expulsión de los jesuitas por Carlos III en 1767. El nombre original era Real Colegio del Espíritu Santo de la Compañía de Jesús.
¿Se puede asistir a misa en la Clerecía?
Sí, en la Iglesia de la Clerecía se celebran misas y oficios religiosos, especialmente vinculados a la comunidad universitaria de la Universidad Pontificia. Se recomienda consultar horarios en la web de la Diócesis de Salamanca o en la propia Universidad Pontificia.
¿Merece la pena subir a las torres?
Absolutamente. La experiencia Scala Coeli ofrece las mejores vistas panorámicas de Salamanca junto con las de Ieronimus (torres de la Catedral). Desde los 50 metros de altura se aprecia toda la ciudad histórica con una perspectiva única. Las visitas nocturnas en verano son especialmente recomendables.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la Clerecía?
La visita Vita Ignatii guiada dura aproximadamente una hora. La experiencia Scala Coeli (torres) requiere entre 45 minutos y una hora. Si se combinan ambas, hay que prever unas dos horas y media de visita.
¿Es accesible para personas con movilidad reducida?
El acceso a la iglesia y al claustro es accesible, pero la subida a las torres por la escalera del campanero no es apta para personas con movilidad reducida debido a las características históricas del edificio. Se recomienda consultar en taquilla las opciones de accesibilidad.
¿Se pueden hacer fotografías en el interior?
Sí, está permitido hacer fotografías en el interior de la iglesia, el claustro y durante la subida a las torres, siempre que sea sin flash y respetando el carácter religioso del espacio durante las celebraciones litúrgicas.
Enlaces de interés
- Universidad Pontificia de Salamanca – Entidad propietaria del conjunto monumental
- Torres de la Clerecía – Scala Coeli – Información oficial sobre horarios, tarifas y visitas
- Salamanca y más – Venta de entradas online
- Diócesis de Salamanca – Información sobre horarios de culto
- Ayuntamiento de Salamanca – Portal oficial municipal
- Junta de Semana Santa – Información sobre hermandades y procesiones
Templos
Capilla de la Vera Cruz
Convento de las Bernardas
Convento de San Esteban
Iglesia de Jesús Obrero
Iglesia de la Clerecía
Iglesia de la Purísima Concepción
Iglesia de San Benito
Iglesia de San Juan de Mata
Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
Iglesia de San Pablo
Iglesia de San Sebastián
Iglesia del Carmen de Abajo
Iglesia Vieja del Arrabal
S.I.B. Catedral de Salamanca
