Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas constituye una de las cofradías más relevantes y emotivas de la Semana Santa de Salamanca. Fundada oficialmente en 1948, aunque con raíces que se remontan a 1913, esta hermandad penitencial custodia y procesiona una de las joyas escultóricas más valiosas del patrimonio religioso español: la imagen de Jesús recogiendo sus vestiduras tras la flagelación, obra magistral del célebre escultor dieciochesco Luis Salvador Carmona, fechada en 1760 y considerada una de las tallas de mayor calidad artística de toda la imaginería procesional salmantina.

Cristo recogiendo sus vestiduras en la Clerecía de Salamanca, obra de Luis Salvador Carmona
Cristo recogiendo sus vestiduras (Jesús Flagelado), en la Clerecía de San Marcos (Colegio Real de la Compañía de Jesús), Salamanca.
Foto de Zarateman, Wikimedia Commons (licencia CC BY 3.0).

Cada Miércoles Santo, en la quietud de la noche, las calles del casco histórico se llenan de hermanos vestidos con túnicas y capas negras, portando la imagen del Flagelado en un ambiente de profundo silencio, recogimiento y penitencia. La procesión, que parte de la iglesia de La Clerecía a las 21:30 horas, congrega a cerca de 500 hermanos y miles de espectadores que contemplan con devoción el paso de una de las esculturas más perfectas anatómicamente hablando de la escultura barroca española, acompañada desde 1992 por la imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas.

Contenido

Raíces históricas

Los orígenes de la actual Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado se remontan al año 1913, cuando se creó la Sección de la Flagelación dentro de la histórica Cofradía de la Vera Cruz, la más antigua de Salamanca. Aquel año, impulsada por el deseo de dar mayor realce a los desfiles procesionales, la Vera Cruz decidió reestructurar la procesión del Santo Entierro e incorporar nuevos pasos que destacasen por su devoción o mérito escultórico.

La mirada de los responsables de la cofradía se fijó de inmediato en la magnífica talla de la Flagelación, venerada en la sacristía de La Clerecía y propiedad de la Comunidad de Reverendos Párrocos de la Real Capilla de San Marcos. La circunstancia de que el presidente de la Vera Cruz, Gaspar Jiménez Repila, fuera también abad de dicha comunidad, facilitó la cesión de la impresionante imagen de Carmona. Sin embargo, surgieron dificultades de orden económico y humano: la cofradía no podía costear las túnicas necesarias ni contaba con personal suficiente para portar el paso.

Finalmente se logró resolver el problema, y un grupo de dependientes del comercio de Salamanca fueron los primeros en cargar sobre sus hombros a Nuestro Padre Jesús Flagelado. Los miembros de esta Sección de la Flagelación vestían túnica y capirotes morados de terciopelo con una cruz blanca bordada, ceñidos con cíngulo amarillo, y acompañaban la imagen junto al Nazareno de la Vera Cruz (conocido como «Nazareno Chico») en la Procesión General del Santo Entierro.

Durante más de tres décadas, la Sección de la Flagelación mantuvo su actividad dentro de la cofradía matriz, aunque con altibajos marcados por las dificultades económicas de la Vera Cruz. Ya en 1946 se comenzó a hablar de la posibilidad de constituir una hermandad propia, llegándose incluso a pensar en la unión con otra cofradía existente. El punto de inflexión se produjo en 1948, cuando la recién fundada Hermandad Universitaria solicitó la cesión de la imagen del Flagelado para su desfile del Martes Santo o para acompañarla el Viernes Santo.

La petición fue atendida en Junta Permanente de la Vera Cruz, pero al tener esta cofradía los derechos de cesión sobre la imagen, finalmente respondió negativamente en junio de ese año. Este incidente resultó providencial, pues motivó que la Congregación de San Francisco Javier —del mismo modo que meses antes había hecho la Congregación de San Luis Gonzaga con la Hermandad Universitaria— asumiera la responsabilidad de fundar una cofradía independiente que procesionase la imagen de Jesús Flagelado.

Fundación oficial

El peso de las gestiones de fundación recayó en el Padre Antonio Vilariño, S.I., Director de las Congregaciones y Superior de La Clerecía, quien pronto consiguió la aprobación de los estatutos. A él se unió un grupo de 44 personas integrado por empleados mercantiles y obreros, en su mayoría miembros de la Congregación y algunos procedentes de la antigua sección que venía sacando a Nuestro Padre Jesús Flagelado en la procesión del Viernes Santo.

Cuando se constituyó la primera Junta Directiva en 1948, quedó presidida por el P. Vilariño; como hermano mayor Vitorino Martín; segundo hermano mayor Arsenio Vicente; secretario Silvestre Ledesma; tesorero Andrés Simón; hermano custodio Manuel Portela; maestro de ceremonias Matías Mata; y Ángel Gallo y Antonio Cuesta como vocales. Desde el principio se pretendió sacar la imagen en un día diferente al Viernes Santo, con el objetivo de que la hermandad tuviese su propio desfile característico.

La procesión se proyectó realizar el Lunes Santo bajo el amparo del Santo Rosario. Para ello, la hermandad sacaría la Oración del Huerto (procedente de la Vera Cruz) junto con el Flagelado, y en la calle del Consuelo se uniría a la Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús de la Promesa (filial de la Hermandad Dominicana), representada con tres pasos: Coronación de Espinas, Cruz a Cuestas y Crucifixión. Así se completarían los cinco misterios del Santo Rosario, rezándose esta oración con el pueblo una vez detenidos todos los pasos en un lugar determinado.

El proyecto no pudo culminarse completamente en su primera edición. El Lunes Santo de 1949, aunque salieron las dos cofradías, el paso del Flagelado no pudo hacerlo siendo sustituido por el de Los Azotes. No obstante, en este desfile la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado, estrenando su hábito característico, procesionaba como tal por primera vez. Cuatro días después, el 15 de abril de 1949, los 185 hermanos que integraban la cofradía acompañaron a su imagen titular en el Santo Entierro, portada en las andas tradicionales y bajo los hombros de seis cofrades.

Evolución histórica

Durante los primeros años de su andadura independiente, la hermandad siguió desfilando el Viernes Santo integrada en la Procesión General del Santo Entierro. En 1951 la imagen procesionó sobre la carroza de la Hermandad Universitaria, en un gesto de fraternidad entre las dos jóvenes cofradías nacidas casi simultáneamente. Al año siguiente, en 1952, la hermandad estrenó su propia carroza de madera de pino, portada a hombros por los hermanos, a la que se incorporaron los cuatro ángeles llorones que tradicionalmente habían acompañado a la imagen en su hornacina de la sacristía de La Clerecía, portando atributos de la Pasión: corona de espinas, flagelo, lanza e hisopo.

En 1967, ante la situación de crisis que atravesaba la Cofradía de los Excombatientes, el Flagelado pasó a acompañar a esta hermandad el Miércoles Santo, dejando de desfilar en el Santo Entierro. Este cambio resultó definitivo: desde 1972, año en que desapareció la Cofradía de los Excombatientes, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado desfila en solitario en la noche del Miércoles Santo, jornada que desde entonces identifica plenamente a la cofradía y en la que ha consolidado su personalidad propia.

En 1987 se produjo un acontecimiento significativo: se permitió la entrada de mujeres en la hermandad, que hasta entonces había mantenido su carácter exclusivamente masculino. Esta apertura, junto con el resurgir general que vivió la Semana Santa salmantina en los años ochenta, provocó un notable incremento en el número de hermanos y renovó el dinamismo de la cofradía. Este crecimiento llevó a la hermandad a plantearse la posibilidad de incluir una imagen mariana en su desfile.

En 1991 se adquirió una imagen de vestir de advocación dolorosa que fue donada a la hermandad por un hermano. La talla, obra del escultor José Miguel Sánchez Peña, fue bendecida el 12 de enero de 1992 en la iglesia de la Clerecía y estrenada en la Semana Santa de ese mismo año bajo la advocación de Nuestra Señora de las Lágrimas, incluyéndose su título en la denominación oficial de la hermandad.

La Clerecía: sede canónica

La Iglesia del Espíritu Santo, popularmente conocida como La Clerecía, es la sede canónica de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado. Este magnífico conjunto barroco, que incluye iglesia y colegio, fue construido entre los siglos XVII y XVIII como Real Colegio de la Compañía de Jesús, iniciándose las obras en 1617 bajo el patrocinio de la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III.

La iglesia presenta una impresionante fachada barroca de tres cuerpos con torres laterales diseñadas por Andrés García de Quiñones. El interior es de cruz latina con capillas laterales, dominado por una monumental cúpula de más de 50 metros de altura. Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, el conjunto pasó a la Real Clerecía de San Marcos, origen de su nombre actual. En 1940 se convirtió en sede de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Originalmente, la imagen de Jesús Flagelado se veneraba en una hornacina-retablo de la sacristía de La Clerecía, especialmente diseñada para su exhibición. Esta hornacina estaba recubierta de espejos que permitían contemplar desde distintos ángulos la magnífica carnación de la espalda ensangrentada de la imagen. En el retablo figura la inscripción: «Luis Salvador Carmona FACT. Md. Aº de 1760».

En 1951, la hermandad acondicionó para el Santísimo Cristo Flagelado un lateral de la capilla de Santiago. Posteriormente, en 1997, cuando la sacristía se reconvirtió en Aula Minor de la Universidad Pontificia, la imagen fue trasladada a la iglesia y quedó expuesta al culto público en el retablo de Santa Catalina, segunda capilla a la derecha de la entrada, donde actualmente recibe veneración. La imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas se encuentra en la segunda capilla a la izquierda.

Vestimenta procesional

El hábito de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado destaca por su elegancia sobria y su cuidada confección. Los hermanos visten túnica y capa negras de raso, con botonadura morada que aporta un discreto contraste cromático. El conjunto se completa con capirote y fajín color eminencia (un tono violáceo profundo), guantes blancos y zapato negro con hebillas plateadas.

El emblema de la hermandad, que los cofrades lucen en sus hábitos, presenta sobre fondo color eminencia una cruz blanca —herencia de la antigua Sección de la Flagelación de la Vera Cruz— en cuya intersección se coloca el hexágono con el anagrama de las Congregaciones Marianas. Este diseño establece un vínculo visual tanto con los orígenes de la cofradía en la Vera Cruz como con su fundación definitiva bajo el amparo jesuítico de las Congregaciones.

La combinación de negro y color eminencia confiere al cortejo procesional una estética de profundo carácter penitencial, que contrasta eficazmente con el dorado de las andas y la policromía de las imágenes. El uso de guantes blancos y hebillas plateadas añade toques de distinción que subrayan el cuidado con el que la hermandad atiende todos los detalles de su presentación pública.

Tesoros escultóricos

Nuestro Padre Jesús Flagelado: obra maestra de Luis Salvador Carmona

La imagen de Nuestro Padre Jesús Flagelado constituye una de las cumbres de la escultura barroca española y la pieza de mayor calidad artística que participa en los desfiles de la Semana Santa salmantina. Fue realizada en 1760 por el célebre escultor Luis Salvador Carmona (Nava del Rey, 1708 – Madrid, 1767), considerado uno de los imagineros más destacados del siglo XVIII español y continuador de la célebre escuela castellana de imaginería.

Salvador Carmona se formó en Madrid en el taller de Juan Alonso Villabrille y Ron, alcanzando pronto gran fama que le llevó a ser nombrado teniente director de escultura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1752. Su estilo combina la tradición barroca castellana con influencias del barroco andaluz y toques rococó, logrando obras de extraordinaria calidad técnica, perfección anatómica y contenida expresividad. Entre sus creaciones más destacadas se cuentan la Piedad de la Catedral Nueva de Salamanca, el Cristo del Perdón de La Granja de San Ildefonso, y numerosas esculturas para iglesias madrileñas.

La talla del Flagelado representa a Cristo recogiendo sus vestiduras tras la flagelación, un momento poco frecuente en la iconografía pasionista que Carmona supo plasmar con maestría excepcional. La figura muestra a Jesús inclinado hacia adelante, en actitud de recoger del suelo el manto o capa, ofreciendo al espectador una visión privilegiada de su espalda lacerada por los azotes, con una carnación ensangrentada de realismo sobrecogedor que evidencia el virtuosismo técnico del escultor.

La perfección anatómica de la imagen es proverbial: médicos y anatomistas que han estudiado la obra han señalado que es prácticamente perfecta en términos anatómicos, con una representación fidedigna de la musculatura, las proporciones y la estructura corporal. El rostro de Cristo, de gran serenidad y dignidad, expresa el dolor físico y la humillación moral sin caer en el patetismo exagerado, manteniendo la compostura divina incluso en el tormento.

La imagen fue concebida originalmente para su exhibición en la hornacina-retablo de la sacristía, recubierta de espejos que multiplicaban las perspectivas y permitían apreciar en toda su magnitud el trabajo escultórico de la espalda. Esta peculiar disposición museográfica dieciochesca subrayaba el carácter contemplativo y devocional de la obra, pensada tanto para suscitar piedad como para admirar la pericia artística del escultor.

Los cuatro angelitos que actualmente acompañan a Jesús Flagelado en el paso procesional desde 1952 también se atribuyen a Luis Salvador Carmona, aunque algunas fuentes antiguas los asignaban a Luisa Ignacia Roldán, «La Roldana». Estas encantadoras figuras infantiles, denominadas por un cronista de la ciudad como «rapaces descolgándose de las nubes», portan entre sus manos diferentes atributos de la Pasión: corona de espinas, flagelo, lanza e hisopo. Su expresión dolorosa y su actitud de compasión hacia Cristo enriquecen el conjunto iconográfico del paso.

La imagen fue restaurada en 1998 con motivo del 250 aniversario de su ejecución, recuperándose su policromía original y consolidándose su estructura. Procesiona sobre carroza de madera de pino, portada a hombros por los hermanos, constituyendo el centro devocional y artístico de la hermandad.

Nuestra Señora de las Lágrimas

La imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas es una talla de vestir realizada en 1977 por el escultor José Miguel Sánchez Peña, licenciado en Bellas Artes por Cádiz. Se trata de una imagen dolorosa con caracteres generales andaluces, aunque su cabeza mirando hacia arriba y su expresión concuerdan con los estilos castellanos, estableciendo así un interesante diálogo entre tradiciones escultóricas.

La imagen está formada por dos partes diferenciadas. La primera, o parte alta, está compuesta por el busto de la Virgen, tallado en madera de pino de Flandes, estucada con las fórmulas tradicionales. La policromía, ejecutada en 1991, está elaborada con óleos aplicados en tres manos con distintos matices, veladores y pátina. Luce lágrimas de cristal que fueron sustituidas en la restauración de 2012 por otras de mayor calidad. La segunda parte la forma el candelero propiamente dicho, compuesto por dos elipses separadas por ocho riostras de pino de Flandes que sustentan la imagen.

Las manos y sus correspondientes espigas son de madera de cedro, estucadas y policromadas con técnicas similares a las del rostro. Fueron realizadas nuevamente por el mismo autor en 1993, mejorando las originales. La altura total de la imagen es de 167 centímetros.

La Virgen procesiona vistiendo saya y manto negros bordados en azabache, ciñendo fajín color eminencia similar al que llevan los cofrades en el desfile, estableciendo así una unidad estética entre la imagen y sus portadores. Su rostro, de rasgos delicados y expresión contenida, mira hacia lo alto con gesto de súplica y dolor, las lágrimas cristalinas recorriendo sus mejillas en testimonio del sufrimiento materno ante la Pasión del Hijo.

Aunque la imagen fue concebida al parecer para una cofradía gaditana que finalmente decidió no quedarse con ella, su llegada a Salamanca en 1991 como donación de un hermano resultó providencial. Bendecida el 12 de enero de 1992 y estrenada en la Semana Santa de ese mismo año, Nuestra Señora de las Lágrimas ha sabido ganarse el cariño y la devoción de los hermanos y del pueblo salmantino, complementando perfectamente el conjunto procesional de la hermandad.

Recorrido procesional y vivencia del Miércoles Santo

La salida procesional de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado tiene lugar en la noche del Miércoles Santo, constituyendo uno de los momentos más esperados de la Semana Santa salmantina. A las 21:30 horas se abren las puertas de la Iglesia del Espíritu Santo (La Clerecía), y tras un breve acto preparatorio de aproximadamente 15 minutos, las imágenes inician su recorrido por las calles del casco histórico.

El cortejo procesional se caracteriza por el profundo silencio y recogimiento que impera durante todo el trayecto. Los cerca de 140 hermanos que forman en el desfile, ataviados con sus túnicas y capas negras, avanzan con paso pausado creando una atmósfera de intensa espiritualidad penitencial. El acompañamiento musical corre a cargo de una agrupación que interpreta marchas procesionales de marcado carácter solemne, destacando especialmente «Flagelado» y «Tu manto de oración», composiciones dedicadas específicamente a la imagen titular.

El itinerario procesional discurre por las principales arterias del centro histórico, permitiendo que miles de personas puedan contemplar las imágenes. Como el resto de hermandades salmantinas, la cofradía reserva un tramo del recorrido sin ruido para las personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista), comprendido entre la calle Quintana y Poeta Iglesias hasta la entrada en la Plaza Mayor, demostrando así su sensibilidad hacia la inclusión y el respeto a todas las personas.

Uno de los momentos más emotivos de la procesión se produce cuando el paso atraviesa la Plaza Mayor, ese escenario incomparable de arquitectura barroca donde las imágenes quedan enmarcadas por los soportales iluminados y la multitud devota. La contemplación del Flagelado bajo la luz de los faroles, mostrando su espalda lacerada y su actitud de humilde recogimiento, constituye una experiencia de honda significación espiritual que invita al silencio, la reflexión y la conversión interior.

En 2013, centenario de la primera salida procesional del Cristo integrada en la Cofradía de la Vera Cruz, se aprobó realizar un recorrido extraordinario para que la imagen del Flagelado hiciera estación ante el Santísimo Sacramento en la ermita de la Vera Cruz la noche del Miércoles Santo, rindiendo así homenaje a sus raíces históricas.

En 2023, coincidiendo con el 75 aniversario de la hermandad, la cofradía solicitó acceder a la Catedral para hacer estación de penitencia. La petición fue denegada al encontrarse en el interior la Cofradía del Cristo Yacente preparando su salida. Ante la negativa, el Flagelado dejó un ramo de flores en la puerta del obispo a su paso por la fachada catedralicia, en un gesto de devoción y respeto que emocionó a los presentes.

Vida cofrade durante el año

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado mantiene una intensa actividad durante todo el año litúrgico, trascendiendo ampliamente el ámbito de la Semana Santa. La sede de la hermandad, situada en la calle Patio Chico número 12, módulo 1, abre todos los lunes en horario de 19:30 a 21:00 horas, permitiendo a los hermanos realizar gestiones administrativas y fomentar la convivencia cofrade.

A lo largo del año, la hermandad organiza diversos actos litúrgicos y cultos en honor de sus imágenes titulares. Destacan especialmente el Solemne Vía Crucis celebrado en La Clerecía, que en ocasiones se ha desarrollado en escenarios emblemáticos como el Claustro Barroco de la Universidad Pontificia, ofreciendo un marco de extraordinaria belleza para este ejercicio piadoso. También se celebra el Triduo en honor a Nuestro Padre Jesús Flagelado y los cultos con motivo de la festividad de Nuestra Señora de las Lágrimas.

La hermandad organiza el besapiés de la imagen del Flagelado, permitiendo a los fieles expresar su devoción en un contacto más íntimo con la talla. Asimismo se celebra la Misa de Réquiem por las almas de los hermanos difuntos, manteniendo vivo el recuerdo y la oración por quienes formaron parte de la cofradía. Durante la pandemia, la hermandad celebró una Eucaristía especial en memoria de los fallecidos por el COVID-19, demostrando su compromiso social y pastoral.

Entre los actos culturales y formativos destacan la celebración de la Salve Poética a Nuestra Señora de las Lágrimas, encuentro que combina devoción mariana y expresión lírica, así como conciertos de música sacra, conferencias sobre arte e historia de la Semana Santa, y actividades dirigidas especialmente a los hermanos más jóvenes y a los niños, a quienes se acerca el conocimiento de la hermandad y sus valores.

Hitos de la hermandad

A lo largo de su historia, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado ha vivido numerosos hitos y celebraciones que merecen ser recordados. En 2010, con motivo del 250 aniversario de la talla del Flagelado realizada por Carmona, la hermandad publicó el libro «250 años en torno a Ti», obra colectiva en la que personalidades de distintos ámbitos —teológico, artístico, histórico, médico— abordaban la flagelación de Cristo desde diferentes perspectivas, la figura del escultor Luis Salvador Carmona y la trayectoria histórica de la hermandad.

En 2013 se celebró el centenario de la primera salida procesional del Cristo integrada en la Cofradía de la Vera Cruz (1913-2013). Para conmemorar esta efeméride, la hermandad realizó el recorrido extraordinario ya mencionado, haciendo estación ante el Santísimo en la ermita de la Vera Cruz, en un emotivo reencuentro simbólico con sus raíces históricas.

El 7 de octubre de 2023, la hermandad celebró su 75 aniversario con una serie de actos que culminaron en una procesión extraordinaria. La jornada central incluyó una solemne Eucaristía presidida por el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, que comenzó a las 17:30 horas en la iglesia de la Clerecía. Antes de finalizar la celebración, se entregó un recordatorio a los dos hermanos que llevaban cincuenta años en la hermandad. Posteriormente, a las 18:30 horas, se realizó la procesión extraordinaria por las calles del casco histórico, con la participación de 140 hermanos.

Esta procesión extraordinaria del 75 aniversario constituyó un acontecimiento singular, pues fue la primera vez que muchos hermanos vieron a Nuestro Padre Jesús Flagelado de día, ya que en Semana Santa siempre sale en procesión de noche. En el cortejo estuvieron presentes 14 personas de anteriores juntas de gobierno de la hermandad, testimonio vivo de la continuidad y el relevo generacional que ha permitido a la cofradía llegar hasta nuestros días.

La hermandad, que actualmente cuenta con cerca de 500 hermanos (495 según datos de 2023), experimenta una media de 20 nuevas altas cada año, evidenciando su vitalidad y capacidad de atracción entre las nuevas generaciones de salmantinos. En 2025, como novedad, se restauró la corona de Nuestra Señora de las Lágrimas, sumándose así a las acciones de conservación y mejora del patrimonio que la cofradía lleva a cabo de manera constante.

Curiosidades singulares

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado atesora numerosas curiosidades y anécdotas que ilustran su rica trayectoria. Una de las más significativas es que la imagen titular fue originalmente concebida para ser contemplada desde múltiples ángulos gracias a los espejos que recubrían su hornacina-retablo en la sacristía de La Clerecía. Esta singular disposición dieciochesca, poco frecuente en la imaginería española, permitía a los visitantes apreciar simultáneamente el rostro de Cristo, su actitud de recoger las vestiduras y, sobre todo, la magistral representación de su espalda ensangrentada, considerada una de las cumbres técnicas de Carmona.

El hecho de que la imagen represente a Cristo recogiendo sus vestiduras tras la flagelación constituye una iconografía poco habitual en el arte pasionista español, que suele centrarse en el momento mismo del tormento o en sus consecuencias inmediatas. Carmona eligió este instante posterior, cargado de humanidad y humillación, en el que Jesús se inclina para recoger del suelo el manto que le arrebataron, ofreciendo así una meditación sobre la dignidad divina sometida al escarnio humano.

La perfección anatómica de la imagen ha sido objeto de admiración no solo de historiadores del arte, sino también de profesionales de la medicina. Médicos que han estudiado la escultura han señalado que la representación del cuerpo humano es prácticamente perfecta en términos de proporciones, musculatura y estructura ósea, evidenciando los profundos conocimientos anatómicos de Luis Salvador Carmona y su capacidad para plasmarlos en madera con absoluta maestría.

La hermandad conserva con orgullo su vinculación con los empleados del comercio, recordando que fueron dependientes mercantiles quienes formaron la Sección de la Flagelación en 1913 y quienes constituyeron el núcleo fundacional de la hermandad independiente en 1948. Este origen vincula a la cofradía con el mundo laboral y comercial de la ciudad, lejos de elitismos y aristocratismos, subrayando su carácter popular y accesible.

Un detalle curioso es que la hermandad cuenta con dos marchas procesionales dedicadas específicamente a su imagen titular: «Flagelado», interpretada habitualmente en el desfile, y «Tu manto de oración», compuesta por Miguel Ángel Font en 2014. Ambas piezas se interpretan respectivamente a la salida y entrada del paso en La Clerecía durante la procesión del Miércoles Santo.

La incorporación de Nuestra Señora de las Lágrimas en 1992 supuso un enriquecimiento del patrimonio y la devoción de la hermandad, al incorporar la dimensión mariana a una cofradía que durante más de cuatro décadas había procesionado únicamente la imagen del Flagelado. La presencia de las cuatro camareras nombradas para el cuidado de la Virgen (Pilar García, Hortensia Hernández, Teresa González y María Teresa Alonso) estableció una tradición de servicio femenino que perdura hasta nuestros días.

Consejos prácticos

Alojamiento: Salamanca ofrece una variada oferta de alojamiento para todos los presupuestos. El casco histórico cuenta con hoteles boutique, hostales con encanto y apartamentos turísticos perfectamente situados para disfrutar de las procesiones. Se recomienda reservar con la máxima antelación posible, especialmente para Semana Santa, cuando la ocupación hotelera alcanza el 100%. Las zonas de San Pablo, Gran Vía y aledaños a la Plaza Mayor son especialmente convenientes.

Transporte: Salamanca cuenta con buenas comunicaciones. La estación de autobuses ofrece conexiones regulares con Madrid, Valladolid, Zamora y otras ciudades. El tren de Alta Velocidad (AVE) conecta Salamanca con Madrid en menos de dos horas. El aeropuerto más cercano es el de Madrid-Barajas, a unos 200 kilómetros. Una vez en la ciudad, el casco histórico es perfectamente transitable a pie, siendo esta la mejor manera de disfrutar del ambiente procesional y descubrir los rincones monumentales.

Vestimenta: Para presenciar las procesiones de Semana Santa se recomienda vestir con corrección y respeto. El clima en Salamanca durante estas fechas (finales de marzo o abril) puede ser variable, con temperaturas frescas por la noche, por lo que es aconsejable llevar abrigo o chaqueta. Calzado cómodo es imprescindible para caminar por las calles empedradas y para poder seguir las procesiones por diferentes puntos del recorrido.

Gastronomía: La Semana Santa es ocasión perfecta para disfrutar de la rica gastronomía salmantina. Los platos típicos de Cuaresma incluyen el bacalao en sus múltiples preparaciones (al ajoarriero, con patatas, rebozado), las patatas meneás, las rosquillas de Semana Santa y, tras la Pascua, el tradicional hornazo que se consume el Lunes de Aguas en el campo. No hay que olvidar los productos ibéricos de la provincia (jamón, lomo, chorizo), el farinato, el bollo maimón, los chochos (chícharos) y, como postre, las célebres yemas de Santa Teresa y los amarguillos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo procesiona la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado en Salamanca?

La hermandad realiza su desfile procesional en la noche del Miércoles Santo. La salida desde La Clerecía tiene lugar a las 21:30 horas, tras un breve acto preparatorio de unos 15 minutos. El recorrido discurre por las principales calles del casco histórico salmantino.

¿Quién esculpió la imagen de Nuestro Padre Jesús Flagelado?

La imagen fue realizada en 1760 por el célebre escultor barroco Luis Salvador Carmona (Nava del Rey, 1708 – Madrid, 1767), considerado uno de los imagineros más destacados del siglo XVIII español y teniente director de escultura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

¿Dónde se encuentra la sede de esta hermandad?

La sede canónica es la Iglesia del Espíritu Santo, conocida como La Clerecía, situada en la calle Compañía del casco histórico. La sede administrativa de la hermandad está en la calle Patio Chico número 12, módulo 1, que abre todos los lunes de 19:30 a 21:00 horas.

¿Qué representa la imagen de Jesús Flagelado?

La imagen representa a Cristo recogiendo sus vestiduras tras la flagelación, un momento posterior al tormento en el que Jesús se inclina para recoger del suelo el manto. Esta iconografía permite apreciar especialmente la espalda lacerada por los azotes, obra maestra de realismo anatómico.

¿Desde cuándo existe esta hermandad?

La hermandad se fundó oficialmente en 1948, aunque sus orígenes se remontan a 1913, cuando se creó la Sección de la Flagelación dentro de la Cofradía de la Vera Cruz. El primer desfile como hermandad independiente tuvo lugar el Lunes Santo de 1949.

¿Pueden pertenecer mujeres a esta hermandad?

Sí. Desde 1987 se permite la entrada de mujeres en la hermandad, que originalmente había sido exclusivamente masculina. Esta apertura contribuyó significativamente al crecimiento y revitalización de la cofradía.

¿Qué son los angelitos que acompañan al Flagelado en el paso?

Son cuatro ángeles llorones, también atribuidos a Luis Salvador Carmona, que portan atributos de la Pasión: corona de espinas, flagelo, lanza e hisopo. Originalmente acompañaban a la imagen en su hornacina de la sacristía y se incorporaron al paso procesional en 1952.

¿Cuántos hermanos forman parte de la hermandad actualmente?

La hermandad cuenta con aproximadamente 500 hermanos (495 según datos de 2023), con una media de 20 nuevas altas cada año. En la procesión del Miércoles Santo suelen participar alrededor de 140 hermanos que recogen su papeleta de salida.

¿Dónde se venera la imagen del Flagelado fuera de Semana Santa?

La imagen se venera en la Iglesia del Espíritu Santo (La Clerecía), concretamente en el retablo de Santa Catalina, segunda capilla a la derecha de la entrada. Anteriormente estuvo en la sacristía, en una hornacina especial recubierta de espejos.

¿Qué relación tiene esta hermandad con la Cofradía de la Vera Cruz?

La hermandad tiene su origen en la Sección de la Flagelación que funcionó dentro de la Vera Cruz desde 1913 hasta 1948. En 2013, centenario de aquella primera salida, el Flagelado hizo estación ante el Santísimo en la ermita de la Vera Cruz, rindiendo homenaje a sus raíces históricas.

Enlaces de interés

Cofradías

Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos

La Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos representa una de las páginas más emotivas de la ...

Congregación de Nuestro Padre Jesús Divino Redentor Rescatado y Nuestra Señora de las Angustias

La Congregación de Nuestro Padre Jesús Divino Redentor Rescatado y Nuestra Señora de las Angustias representa uno de los testimonios ...

Hermandad de Jesús Amigo de los Niños

La Hermandad de Jesús Amigo de los Niños, conocida popularmente como "La Borriquilla", es una de las cofradías más queridas ...

Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad ostenta el honor de ser la cofradía más numerosa de cuantas participan ...

Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón representa una de las manifestaciones más singulares y emotivas de la Semana ...

Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Vía Crucis

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Vía Crucis representa una de las cofradías más jóvenes y emotivas de la ...

Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo representa ...

Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas constituye una de las cofradías más relevantes ...

Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y de la Paz

La Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y de la Paz representa una de las páginas más innovadoras y emocionantes ...

Hermandad del Silencio

La Hermandad del Silencio es una de las cofradías más emblemáticas y peculiares de la Semana Santa de Salamanca. Fundada ...

Hermandad Dominicana del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, N. P. Jesús de la Pasión, Ntra. Sra. de los Dolores y Ntra. Sra. de la Esperanza

La Hermandad Dominicana representa una de las cofradías más emblemáticas y seguidas de la Semana Santa de Salamanca. Fundada en ...

Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad

La Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad representa la incorporación más reciente al panorama procesional de la Semana ...

Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora Madre de la Sabiduría

La Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora Madre de la Sabiduría representa uno de los ...

Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción

La Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción de la Virgen, su Madre, conocida ...

Ilustre y Venerable Congregación de Jesús Nazareno y el Santo Entierro

La Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y el Santo Entierro es una de las cofradías más ...

Real Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora

La Real Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora representa una de las ...

Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios del Rosario

La Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios del Rosario, nazarenos de Nuestro Padre Jesús de ...

Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía

La Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía representa un capítulo fundamental en la historia moderna de ...

Semana Santa Salamanca

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad