Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios del Rosario
La Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios del Rosario, nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Redención en la Institución de la Sagrada Eucaristía, María Santísima del Dulce Nombre, San Juan Evangelista y San Pío V constituye una de las hermandades más antiguas y venerables de Salamanca, con raíces que se hunden en los albores de la Edad Moderna. Esta institución religiosa, vinculada desde sus orígenes a la Orden de Predicadores y con sede canónica en el monumental Convento de San Esteban, representa la perfecta fusión entre tradición secular y renovación contemporánea en el panorama cofrade salmantino.

Tras décadas de menor actividad, la cofradía experimentó un renacimiento notable a partir de 2009, cuando la comunidad dominica decidió reorganizar esta histórica institución, recuperando sus privilegios reales y pontificios acumulados a lo largo de más de cinco siglos. Este impulso culminó en 2019 con la erección canónica de su rama penitencial por parte del entonces obispo de Salamanca, Monseñor Carlos López, permitiendo así su incorporación plena a la Semana Santa salmantina con una propuesta única: la representación del misterio de la Sagrada Cena, escena inexistente hasta entonces en las procesiones de la ciudad.
Contenido
- 1 Orígenes y trayectoria
- 2 Reorganización contemporánea
- 3 Sede canónica
- 4 Distintivos corporativos
- 5 Indumentaria procesional
- 6 Patrimonio escultórico
- 7 Estación de penitencia y cortejo procesional
- 8 Calendario litúrgico y celebraciones anuales
- 9 Dimensión caritativa y proyección social
- 10 Datos de interés para el visitante
- 11 Preguntas frecuentes
- 12 Enlaces de interés
- 13 Cofradías
- 13.0.1 Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos
- 13.0.2 Congregación de Nuestro Padre Jesús Divino Redentor Rescatado y Nuestra Señora de las Angustias
- 13.0.3 Hermandad de Jesús Amigo de los Niños
- 13.0.4 Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad
- 13.0.5 Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón
- 13.0.6 Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Vía Crucis
- 13.0.7 Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo
- 13.0.8 Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas
- 13.0.9 Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y de la Paz
- 13.0.10 Hermandad del Silencio
- 13.0.11 Hermandad Dominicana del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, N. P. Jesús de la Pasión, Ntra. Sra. de los Dolores y Ntra. Sra. de la Esperanza
- 13.0.12 Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad
- 13.0.13 Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora Madre de la Sabiduría
- 13.0.14 Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción
- 13.0.15 Ilustre y Venerable Congregación de Jesús Nazareno y el Santo Entierro
- 13.0.16 Real Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora
- 13.0.17 Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios del Rosario
- 13.0.18 Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía
Orígenes y trayectoria
Los primeros vestigios documentados sobre la existencia de la Cofradía del Rosario en Salamanca se remontan al año 1534, cuando en el testamento de Doña Mari Téllez aparece la mención expresa de su pertenencia a esta hermandad: «Yten, mando que el día de mi entyerro muñan la Cofradía del Rosario, donde yo soy cofrada». No obstante, los estudiosos sitúan su verdadera fundación entre finales del siglo XV y principios del XVI, en consonancia con el impulso que la Orden Dominica dio a las cofradías rosarianas tras el Capítulo General celebrado en Roma en 1484.
Algunos historiadores vinculan el origen remoto de esta institución con el hospital fundado en el siglo XIV bajo la advocación del Rosario, cuya fecha de establecimiento se fija en 1327 según estudios derivados del testamento de Don Juan Alfonso de Godínez. El asentamiento definitivo de la Orden de Predicadores en Salamanca, con más de dos siglos de presencia en la ciudad y la construcción del colosal edificio del Convento de San Esteban, constituyeron factores determinantes para el florecimiento de esta cofradía.
A lo largo de los siglos, la Archicofradía del Rosario se consolidó como una de las hermandades más señeras de Salamanca, contando entre sus miembros con ilustres personajes de la vida universitaria, eclesiástica y civil de la ciudad. Entre sus mayordomos destacaron figuras de la talla del impresor Alejandro de Cánova en el siglo XVI y del arquitecto Joaquín de Churriguera en el XVIII. Un documento de 1668 revela la notable presencia de mujeres en la nómina de cofrades, circunstancia verdaderamente excepcional para la época.
Durante siglos, la cofradía desarrolló una intensa actividad devocional y social, recibiendo el reconocimiento tanto de la Corona española como de diversos pontífices, lo que justifica plenamente los títulos de «Real» y «Pontificia» que ostentan en su denominación oficial. El término «Archicofradía», recuperado tras la reorganización de 2009, hace referencia a su condición de matriz y referente de otras cofradías del rosario en el ámbito diocesano salmantino.
Reorganización contemporánea
El último tercio del siglo XX supuso un periodo de cierta decadencia para la cofradía, cuya actividad quedó muy reducida. Sin embargo, en 2009, la comunidad dominica del Convento de San Esteban, siguiendo el impulso renovador que la Orden de Predicadores estaba promoviendo para las cofradías del rosario en toda España, decidió reorganizar esta venerable institución. Como expresó el entonces hermano mayor, fray Bernardo Fueyo, se trataba de «un tronco viejo con una savia nueva que empezó a brotar».
Esta reorganización recuperó el título completo de Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios del Rosario y San Pío V, añadiendo como nuevo titular a San Pío V, el papa dominico que durante su pontificado (1566-1572) benefició grandemente a la Cofradía del Rosario concediendo numerosas indulgencias a sus cofrades y promoviendo la devoción del Santo Rosario tras la victoria de Lepanto.
El paso definitivo llegó el 16 de junio de 2019, cuando el obispo Carlos López erigió canónicamente la Cofradía Penitencial del Rosario, aprobando sus estatutos y permitiendo que la dimensión penitencial de esta archicofradía letífica pudiera integrarse plenamente en la Semana Santa salmantina. Esta erección canónica siguió las orientaciones de la Asamblea Diocesana, que recomendaban la integración de las actividades apostólicas promovidas por los institutos de vida consagrada en la pastoral diocesana ordinaria.
En enero de 2020, la hermandad fue admitida en la Junta de Hermandades, Cofradías y Congregaciones de Salamanca, fijándose su primera estación de penitencia para el Sábado de Pasión de ese mismo año. La pandemia de coronavirus obligó a posponer este estreno hasta 2022, año en que finalmente la Archicofradía realizó su primera salida procesional desde el Convento de San Esteban, tras obtener en 2021 el visto bueno del capítulo conventual de los dominicos para que el desfile penitencial partiera desde su sede canónica.
Sede canónica
El Convento de San Esteban constituye no solo la sede canónica de la Archicofradía del Rosario, sino también uno de los conjuntos monumentales más impresionantes del patrimonio artístico español. La Orden de Predicadores se instaló en Salamanca en torno a 1255-1256, inicialmente en la iglesia de San Juan el Blanco, junto al río Tormes, hasta que una riada en 1256 obligó a la comunidad a trasladarse al solar actual, donado por los canónigos de la catedral.
El edificio actual comenzó a construirse en 1524 bajo el impulso del cardenal Fray Juan Álvarez de Toledo, hijo del II Duque de Alba, siendo Juan de Álava el arquitecto inicial del proyecto. Las obras se prolongaron hasta 1610, interviniendo también maestros de la talla de Fray Martín de Santiago y Rodrigo Gil de Hontañón. El resultado es una magnífica síntesis de gótico tardío, plateresco y barroco que convierte a San Esteban en una de las joyas del Renacimiento español.
La espectacular fachada plateresca, concebida como un gran retablo de piedra, constituye uno de los ejemplos más logrados de este estilo en España. En su interior destaca el monumental retablo barroco de José Benito de Churriguera, con sus características columnas salomónicas recubiertas de decoración vegetal, rematado por el lienzo del martirio de San Esteban pintado por Claudio Coello.
Distintivos corporativos
El escudo de la Archicofradía refleja magistralmente la riqueza histórica y simbólica de la hermandad. Se compone de una cartela renacentista en color broncíneo con fondo en gules. En su parte superior luce la Tiara Pontifical, símbolo que representa a San Pío V y el carácter pontificio de la institución. En el centro brilla la Sagrada Custodia en oro, emblema del carácter sacramental de la archicofradía.
A ambos lados de la custodia se disponen dos óvalos: el de la derecha acoge el anagrama de María en dorado sobre fondo azur, coronado por una corona real y una media luna, todos ellos atributos marianos; el de la izquierda muestra el escudo dominico en sus colores tradicionales, evidenciando el vínculo con la Orden de Predicadores. Bajo la custodia aparece un perro con una antorcha, símbolo iconográfico tradicional de Santo Domingo de Guzmán.
En la parte inferior del escudo, una filacteria presenta el lema de la cofradía: «Contemplad a Cristo con los ojos de María», hermosa sentencia que sintetiza la espiritualidad mariana y cristocéntrica de la hermandad. Recorriendo el perímetro del escudo discurre un rosario en plata, alusión directa a la advocación titular.
Indumentaria procesional
La Archicofradía ha diseñado su hábito penitencial con profundo sentido teológico y estético, buscando una perfecta armonía entre tradición, simbolismo bíblico y la historia dominicana. El distintivo fundamental es su llamativo color blanco, que responde a tres razones fundamentales: la primera, litúrgica, por representar el misterio de la Santa Cena, ya que el Jueves Santo los sacerdotes se revisten de blanco; la segunda, por pertenecer a la Orden de Predicadores, cuya túnica reglamentaria es de este color; y la tercera, por el simbolismo del blanco como señal de paz, libertad y redención, cualidades vinculadas al misterio pascual y a la advocación de Jesús de la Redención.
El hábito se confecciona en lino fino, tejido que evoca el sudario en que José de Arimatea envolvió el cuerpo del Señor tras el descendimiento. La túnica blanca es de cola y se porta directamente sobre el brazo, por fuera del cinturón. Este cinturón, realizado en abacá o esparto ancho, constituye un signo tradicional de penitencia. El capirote, también blanco, presenta babero hacia abajo y alcanza un metro de altura, dimensión que busca simbolizar la elevación espiritual del penitente hacia Dios.
A la altura del pecho, el capirote luce el cristograma JHS bordado en terciopelo carmesí, anagrama latino de Jesús que constituye uno de los símbolos más antiguos del cristianismo. Los nazarenos calzan sandalias de cuero oscuro de dos tiras con talón cubierto, portando calcetines blancos lisos. La cola de la túnica no lleva costuras, detalle que refuerza la pureza y sencillez del conjunto.
Para la procesión gloriosa de octubre, los archicofrades visten traje de calle y alumbran a la Virgen del Rosario con cirios blancos, marcando así la diferencia entre la solemnidad festiva y el recogimiento penitencial. Los monaguillos que acompañan a las imágenes estrenan periódicamente hábitos diseñados con esmero, compuestos por túnica de lino en color vino, roquete de batista blanca con jaretas y encajes, y esclavina de terciopelo negro para la Semana Santa.
Patrimonio escultórico
El conjunto escultórico de la Archicofradía del Rosario constituye una de las aportaciones más valiosas y coherentes de la imaginería contemporánea a la Semana Santa salmantina. La hermandad ha confiado la ejecución de sus principales titulares al prestigioso imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga, artista nacido en el barrio de Triana en 1965 y considerado uno de los grandes maestros de la escultura religiosa del siglo XXI.
Nuestro Padre Jesús de la Redención
Esta magnífica talla, bendecida solemnemente el 13 de junio de 2015 en el Convento de San Esteban, representa la pieza angular del ambicioso proyecto escultórico de la hermandad. Ejecutada en madera de cedro real, la imagen alcanza 190 centímetros de altura y destaca por su excelente resolución anatómica, su impecable policromía y su depurado semblante.
Navarro Arteaga ha plasmado a Cristo en el momento de la institución de la Eucaristía durante la Última Cena, representándole inmerso en sus propios pensamientos, sabedor del amargo trance que le aguarda pero sin perder la serenidad. La advocación de la Redención alude directamente a uno de los dogmas centrales del cristianismo: Jesucristo como Redentor por antonomasia, quien murió en la cruz para salvar a la humanidad y reconciliarla con Dios.
La imagen está completamente anatomizada y presenta un perizoma, aunque está concebida para ser revestida con túnica. Para las procesiones luce túnica y mantolín de terciopelo blanco, junto con potencias plateadas. El naturalismo dulce y reposado de esta talla, heredero de la escuela barroca andaluza, se combina con una modernidad en la ejecución que confiere a la imagen una fuerte personalidad. Desde 2018, Jesús de la Redención preside el altar que se instala junto a la catedral para la procesión del Corpus Christi.
Esta imagen está destinada a presidir en el futuro el grupo escultórico completo de la Sagrada Cena, que incluirá las figuras de los doce apóstoles, proyecto también encomendado a Navarro Arteaga y que supondrá la incorporación a la Semana Santa de Salamanca de un misterio nunca antes representado en sus procesiones.
María Santísima del Dulce Nombre
Esta dolorosa de candelero para vestir fue realizada por Navarro Arteaga en 2019 y bendecida solemnemente el 20 de mayo de 2023 en la Catedral Nueva de Salamanca. Tallada en madera de cedro real, alcanza 170 centímetros de altura y se muestra en actitud doliente, aunque sabedora de la misión redentora de su Hijo, circunstancia que explica la serenidad y el reposo que expresa su rostro.
La advocación del Dulce Nombre de María tiene profundas raíces en la tradición católica y en la espiritualidad dominicana. El propio Navarro Arteaga ha declarado que esta imagen constituye «una de las mejores obras de toda mi trayectoria», destacando su personalidad arrolladora, su belleza madura lograda con gran esfuerzo en el taller, y ese dolor contenido con el que resulta fácil empatizar.
La Virgen porta una corona de seis imperiales y forma ancha, inspirada en modelos antequeranos del siglo XVIII y castellanos de principios del XVII. Los imperiales presentan elementos renacentistas, mientras que el canastillo luce decoración a candelieri. La ráfaga tiene forma de arco conopial, formada por una cenefa con engastes de esmaltes y pedrería de la que nacen rayos de punta y flamígeros. Del interior de la corona pende una gloria en resplandor alusiva al Dulce Nombre de María, rematándose el conjunto con una cruz de brillantes y granates de la que cuelgan dos perlas.
San Juan Evangelista
Tallado por Navarro Arteaga en 2020 y bendecido junto a la Virgen del Dulce Nombre en 2023, San Juan Evangelista aparece representado consolando y acompañando a María en la calle de la Amargura. Esta imagen de 175 centímetros de altura, también en madera de cedro real, forma con la dolorosa un conjunto escultórico en el que se mezclan magistralmente los estilos de las escuelas andaluza y castellana.
El imaginero sevillano concibió ambas figuras como una auténtica sacra conversación, estableciendo entre ellas un diálogo visual y espiritual. La Virgen apoya su mano en la del discípulo amado para emprender juntos el camino hacia el Calvario. Joaquín Ossorio ejecutó para la imagen un nimbo circular formado por una cenefa con pedrería y esmaltes, siguiendo la línea de la corona de la Virgen, que acoge un sol de rayos de punta y flamígeros con el águila del tetramorfos en el centro.
María Santísima Madre de Dios del Rosario
La titular gloriosa de la archicofradía es una imagen de vestir de la Virgen con el Niño, realizada en madera de cedro por Sergio Torres Romero en 2009, durante la reorganización de la cofradía. Esta imagen preside los cultos en el Convento de San Esteban y protagoniza la procesión letífica que se celebra en octubre.
La Virgen del Rosario luce un magnífico manto en terciopelo granate bordado en cordonería, canutillo y lentejuelas de oro, adornado con pedrería de cristales tallados blancos y rojos, obra del bordador Manuel García Bellido. La orla del manto contiene medallones con imágenes de sibilas y profetas tomados de las pinturas de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, mientras que el centro de la espalda muestra la escena de la Virgen entregando un rosario a Santo Domingo, inspirada en el cuadro de Luca Giordano conservado en el museo Capodimonte de Nápoles.
San Martín de Porres
La archicofradía también custodia una imagen de San Martín de Porres, santo dominico peruano, realizada por Manuel Madroñal Isorna en 2018. Esta talla es el titular de la Bolsa de Caridad de la hermandad, manifestando así el compromiso social que la institución mantiene en continuidad con la tradición dominicana de servicio a los más necesitados.
Estación de penitencia y cortejo procesional
La Archicofradía del Rosario realiza su estación de penitencia el Sábado de Pasión, día anterior al Domingo de Ramos, siendo una de las procesiones que inauguran los desfiles de la Semana Santa salmantina. La salida se produce sobre las 18:30-19:00 horas desde el Convento de San Esteban, situado en la plaza del Concilio de Trento.
El cortejo procesional parte del monumental templo dominico y discurre por la plaza del Concilio de Trento, calle San Pablo, Felipe Espino, Rúa Mayor, calle Quintana, Juan del Rey, Prado, Doctrinos, Compañía y Rúa Mayor hasta la plaza de Anaya, desde donde accede a la Santa Iglesia Catedral por la puerta del Obispo para realizar la estación de penitencia ante el Santísimo Sacramento. El regreso se efectúa por calle Calderón de la Barca, Libreros, plaza de San Isidro, Rúa Antigua, calle Jesús, San Pablo y plaza del Concilio de Trento, con entrada en San Esteban en torno a las 23:30 horas.
El paso de Nuestro Padre Jesús de la Redención desfila sobre las andas que originalmente portaban a la Virgen del Rosario, adaptadas para la estación penitencial. La imagen, soberbiamente tallada por Navarro Arteaga, luce túnica y mantolín de terciopelo blanco, junto con potencias plateadas y un juego completo de orfebrería que se estrena progresivamente en cada Semana Santa. El paso presenta respiraderos, canasto y peana de madera tallada de inspiración renacentista, ejecutados por los talleres de ebanistería de la propia hermandad.
Los costaleros, en número variable según las necesidades del paso, portan la imagen con el característico paso a costal, mientras que los nazarenos, ataviados con sus túnicas blancas de lino fino, avanzan portando cirios y acompañando al Cristo en un clima de profundo recogimiento. La Banda de Cornetas y Tambores de la Santísima Trinidad de Palencia ha sido habitualmente la encargada de interpretar las marchas procesionales que marcan el ritmo del cortejo.
El desfile cuenta con diversos elementos auxiliares cuidadosamente diseñados: el estandarte del Santo Rosario, los faroles granadinos en forma de estrella (en alusión a Santo Domingo como faro que guía las almas hacia Cristo), insignias, ciriales, cruz de guía y otros enseres procesionales que se han ido incorporando desde la primera salida en 2022. Los monaguillos, con sus renovados hábitos de lino color vino, roquete blanco y esclavina de terciopelo negro, aportan una nota de solemnidad litúrgica al conjunto.
Calendario litúrgico y celebraciones anuales
Además de su estación de penitencia en el Sábado de Pasión, la Archicofradía del Rosario mantiene un intenso calendario de cultos y celebraciones a lo largo del año litúrgico, manifestando así su doble dimensión de hermandad de gloria y de penitencia.
En febrero, coincidiendo con la celebración de la fiesta de las Candelas, se organizan cultos en honor de María Santísima Madre de Dios del Rosario, que incluyen eucaristía solemne y besamanos a la imagen titular, permitiendo a los devotos acercarse a venerar a la Virgen en un ambiente de recogimiento e intimidad.
Durante la Cuaresma se celebra un triduo doloroso en honor a Nuestro Padre Jesús de la Redención, María Santísima del Dulce Nombre y San Juan Evangelista. Estos ejercicios espirituales comprenden el rezo del Santo Rosario, eucaristía y exposición eucarística, concluyendo con la función solemne de la archicofradía, que precede inmediatamente a la estación de penitencia del Sábado de Pasión.
En junio, durante la octava del Corpus Christi, la hermandad organiza cultos en honor del Santísimo Sacramento en el Convento de San Esteban, subrayando así el carácter sacramental de la archicofradía y su especial devoción a la Eucaristía. Como se ha señalado, desde 2018 la imagen de Jesús de la Redención preside el altar instalado junto a la catedral para la magna procesión del Corpus.
El acontecimiento central del calendario letífico es la Procesión de Gloria de María Santísima Madre de Dios del Rosario, que se celebra el sábado posterior al 7 de octubre, festividad litúrgica de Nuestra Señora del Rosario. En este desfile, la archicofradía acompaña a su titular gloriosa en su camino hacia la Catedral, donde se realiza adoración al Santísimo Sacramento. La Virgen desfila a costal sobre su paso de inspiración renacentista, portada por costaleros que la conducen con devoción mientras los archicofrades, vestidos de calle, alumbran con cirios blancos.
El 7 de octubre, día propio de la festividad, se celebra en San Esteban una solemne eucaristía presidida habitualmente por el subprior in capite de la Orden de Predicadores o por alguna autoridad eclesiástica, seguida de procesión claustral por el magnífico Claustro de los Reyes, durante la cual se reza el Santo Rosario completo.
Fiel a la tradición dominicana de servicio a los más desfavorecidos, la Archicofradía del Rosario mantiene una Bolsa de Caridad bajo el patrocinio de San Martín de Porres, santo peruano de la Orden de Predicadores que destacó por su entrega a los pobres y enfermos. Esta iniciativa canaliza diversas acciones de solidaridad y asistencia social a lo largo del año.
Entre las actividades benéficas más destacadas figura el Festival «Ningún niño sin juguete», que la hermandad ha organizado en diversas ediciones durante el periodo navideño. Este evento lleno de magia y generosidad permite recoger juguetes para familias necesitadas, demostrando que el espíritu cofrade trasciende el ámbito estrictamente litúrgico para proyectarse en el compromiso social efectivo.
La archicofradía cuenta con una nutrida base social que supera los cuatrocientos hermanos, con un alto índice de participación en los desfiles procesionales y en las actividades formativas y caritativas. Este vigor asociativo refleja el éxito de la reorganización emprendida en 2009 y el atractivo que la hermandad ejerce sobre devotos de distintas generaciones.
Datos de interés para el visitante
Salamanca se encuentra perfectamente conectada por carretera, ferrocarril y autobús con las principales ciudades españolas. La ciudad cuenta con una amplia oferta de alojamiento que abarca desde hoteles de lujo hasta hostales económicos y apartamentos turísticos, todos ellos situados a distancia caminable del casco histórico donde transcurren las procesiones.
Para asistir a la procesión del Sábado de Pasión, se recomienda llegar al entorno del Convento de San Esteban con suficiente antelación, ya que la plaza del Concilio de Trento y las calles adyacentes se llenan de público. Buenos puntos de visionado se encuentran en la propia plaza, en la calle San Pablo y en todo el recorrido hasta la catedral. La entrada del paso en la Catedral por la puerta del Obispo constituye uno de los momentos más solemnes y fotografiados.
En cuanto a vestimenta, es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar por el empedrado del casco antiguo y abrigarse adecuadamente, ya que las temperaturas en Salamanca a finales de marzo o principios de abril pueden ser frescas, especialmente por la noche. El respeto y la compostura son fundamentales durante el recorrido procesional.
La gastronomía salmantina ofrece excelentes oportunidades para disfrutar de la cocina tradicional castellana. El hornazo, el farinato, el chanfaina, las patatas meneás y los productos ibéricos de dehesa constituyen platos típicos de Semana Santa. Los dulces conventuales, como las almendras garrapiñadas, las perrunillas y el bollo maimón, completan la oferta culinaria de estos días.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo fue fundada la Archicofradía del Rosario de Salamanca?
Aunque la documentación más antigua se remonta a 1534, los historiadores sitúan sus orígenes entre finales del siglo XV y principios del XVI, en relación con el impulso que la Orden Dominica dio a las cofradías rosarianas. Algunos estudios la vinculan con un hospital fundado en 1327.
¿Por qué se llama «Real y Pontificia» Archicofradía?
Los títulos de «Real» y «Pontificia» responden a los privilegios concedidos a lo largo de su historia tanto por la Corona española como por diversos pontífices. El término «Archicofradía» indica su condición de matriz y referente de otras cofradías del rosario en la diócesis salmantina.
¿Qué día procesiona la Archicofradía del Rosario en Semana Santa?
La estación de penitencia se realiza el Sábado de Pasión, día anterior al Domingo de Ramos, con salida desde el Convento de San Esteban sobre las 18:30-19:00 horas y regreso en torno a las 23:30 horas tras realizar estación en la Catedral.
¿Quién es el autor de las imágenes titulares de la hermandad?
Las principales imágenes de la rama penitencial son obra del prestigioso imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga: Jesús de la Redención (2015), María Santísima del Dulce Nombre (2019) y San Juan Evangelista (2020). La Virgen del Rosario fue tallada por Sergio Torres Romero en 2009.
¿Por qué el hábito de los nazarenos es de color blanco?
El color blanco responde a tres razones: litúrgica (el Jueves Santo los sacerdotes visten de blanco en la Cena del Señor), corporativa (la túnica de los dominicos es blanca) y simbólica (el blanco representa paz, libertad y redención). El lino fino evoca el sudario de Cristo.
¿Qué misterio representa la imagen de Jesús de la Redención?
La imagen representa a Cristo en el momento de la institución de la Eucaristía durante la Última Cena. En el futuro presidirá un grupo escultórico completo de la Sagrada Cena con los doce apóstoles, misterio que nunca antes había sido representado en la Semana Santa de Salamanca.
¿Cuándo se celebra la procesión gloriosa de la Virgen del Rosario?
La procesión letífica con María Santísima Madre de Dios del Rosario tiene lugar el sábado posterior al 7 de octubre, festividad litúrgica de Nuestra Señora del Rosario. La Virgen acude a la Catedral para realizar adoración al Santísimo Sacramento.
¿Se puede visitar el Convento de San Esteban y ver las imágenes?
Sí, el Convento de San Esteban está abierto al público para visitas culturales, aunque los horarios pueden variar. Las imágenes de la archicofradía se exponen en la primera capilla del lado del evangelio de la iglesia conventual, permitiendo su contemplación y veneración.
¿Cómo puedo hacerme hermano de la Archicofradía del Rosario?
Los interesados en formar parte de la hermandad pueden ponerse en contacto con la archicofradía a través de sus canales oficiales o acudir directamente al Convento de San Esteban para solicitar información sobre el proceso de admisión y los requisitos necesarios.
¿Qué relación tiene la archicofradía con la Orden Dominica?
La cofradía mantiene una vinculación histórica y estatutaria con la Orden de Predicadores, teniendo su sede canónica en el Convento de San Esteban. Fue erigida originalmente por privilegio apostólico por los dominicos y mantiene el espíritu y la espiritualidad de esta orden religiosa.
Enlaces de interés
- Web oficial de la Archicofradía del Rosario
- Convento de San Esteban de Salamanca
- Ayuntamiento de Salamanca
- Turismo de Salamanca
- Diócesis de Salamanca
- Junta de Semana Santa de Salamanca
Cofradías
Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos
Congregación de Nuestro Padre Jesús Divino Redentor Rescatado y Nuestra Señora de las Angustias
Hermandad de Jesús Amigo de los Niños
Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad
Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón
Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Vía Crucis
Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo
Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas
Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y de la Paz
Hermandad del Silencio
Hermandad Dominicana del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, N. P. Jesús de la Pasión, Ntra. Sra. de los Dolores y Ntra. Sra. de la Esperanza
Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad
Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora Madre de la Sabiduría
Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción
Ilustre y Venerable Congregación de Jesús Nazareno y el Santo Entierro
Real Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora
Real y Pontificia Archicofradía Sacramental de María Santísima Madre de Dios del Rosario
Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía
