Iglesia de San Benito

La Iglesia de San Benito se erige como uno de los templos más significativos del patrimonio religioso de Salamanca, ubicada en la histórica Plaza de San Benito, en pleno corazón del casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este templo gótico del siglo XVI no solo destaca por su valor arquitectónico y artístico, sino que desempeñó un papel fundamental en la convulsa historia medieval de la ciudad, dando nombre a uno de los dos bandos nobiliarios que marcaron el devenir de Salamanca durante la baja Edad Media.

Iglesia de San Benito en Salamanca
Iglesia de San Benito, en Salamanca.
Foto de Zarateman, Wikimedia Commons (CC0 1.0).

Rodeada por las casas palacio de la familia Maldonado y flanqueada por la señorial calle de la Compañía, la iglesia de San Benito representa un testimonio excepcional de la arquitectura religiosa castellana y un espacio de profunda devoción que continúa acogiendo diversas manifestaciones de fe, desde la misa tradicional en rito tridentino hasta la veneración de la imagen de María Auxiliadora.

Orígenes medievales

Los orígenes de la parroquia de San Benito se remontan al año 1104, cuando fue fundada por Pedro Arias de Aldava sobre los cimientos de un templo románico primitivo, en el territorio que ocuparon los repobladores gallegos o «galleici» procedentes del sur de Francia. Esta primera construcción románica formaba parte del proceso de repoblación emprendido por el rey Alfonso VI de León tras la reconquista cristiana de la ciudad.

La iglesia románica original ya aparecía mencionada en el capítulo CCCXIII del Fuero de Salamanca y fue testigo de acontecimientos históricos relevantes, como el bautismo del que posteriormente sería arzobispo Alonso II de Fonseca, una de las figuras más influyentes de la nobleza salmantina del siglo XVI.

Durante el siglo XV, Salamanca vivió uno de los periodos más turbulentos de su historia: la llamada guerra de los bandos, enfrentamiento entre dos facciones nobiliarias que se disputaban el control político y territorial de la ciudad. La iglesia de San Benito se convirtió en el punto de reunión y el símbolo del bando de San Benito, enfrentado al de Santo Tomé. Este periodo de crueldades y venganzas entre las familias nobles solo pudo ser pacificado gracias a la mediación de San Juan de Sahagún, patrón de la ciudad.

El edificio actual es fruto de la ambiciosa reconstrucción emprendida en 1490 (según algunas fuentes) o 1506 (según otras), cuando el arzobispo Alonso de Fonseca y Acevedo, entonces arzobispo de Santiago y patriarca de Alejandría, decidió sustituir el modesto templo románico por una nueva construcción acorde con el gusto gótico tardío de la época. Esta reconstrucción contó con el apoyo y la financiación de la poderosa familia Maldonado, una de las más influyentes de la nobleza salmantina, que residía en las inmediaciones del templo y que lo convirtió en panteón familiar.

Ubicación y acceso al templo

Cómo llegar a la Iglesia de San Benito

La Iglesia de San Benito se encuentra en la Plaza de San Benito, s/n, 37008 Salamanca, en una de las zonas más emblemáticas e históricas de la ciudad. Desde la Plaza Mayor de Salamanca, el visitante puede acceder caminando por la calle Prior en dirección norte, continuando por la calle de la Compañía, un recorrido que apenas supera los diez minutos a pie y que permite disfrutar del incomparable entorno monumental del centro histórico salmantino.

El templo se sitúa en un recoleto espacio urbano rodeado de importantes construcciones civiles, como la Casa de Diego Maldonado de Ribas, camarero del arzobispo Fonseca, la Casa de Francisco de Solís y la Casa de Pedro Maldonado. Esta concentración de arquitectura nobiliaria convierte la Plaza de San Benito en un conjunto histórico de primer orden.

Para quienes deseen acceder en transporte público, varias líneas de autobús urbano tienen paradas cercanas en la zona del centro histórico. El acceso peatonal es sencillo y permite al visitante disfrutar de un paseo arquitectónico excepcional por las calles adyacentes.

Arquitectura gótica

La arquitectura exterior de la Iglesia de San Benito presenta características singulares que la diferencian de otros templos salmantinos. El edificio, de una sola nave, muestra un aspecto exterior austero y casi fortificado, con muros macizos y escasa decoración salvo en elementos concretos, lo que le confiere un aspecto de fortaleza militar más que de templo religioso.

Los potentes contrafuertes que refuerzan los muros laterales constituyen uno de los elementos más característicos del templo. Estos contrafuertes soportan el empuje de las bóvedas estrelladas interiores y están decorados en su parte superior con los escudos heráldicos de las familias que financiaron la reconstrucción: los Fonseca, con la cruz patriarcal; los Ulloa; los Maldonado, con sus característicos cinco luceros; y los Acevedo. Estos blasones nobiliarios proclaman el linaje y el poder de las familias que hicieron posible la construcción del templo.

La portada sur, obra maestra del gótico flamenco, constituye el elemento decorativo más destacado del exterior. Se encuentra protegida por un tejadillo encajado entre dos grandes contrafuertes y sustentado por una columna con capitel zapata. Sobre el arco carpanel de la puerta, dos arquillos conopiales albergan las esculturas que forman la escena de la Anunciación: las imágenes de la Virgen María y del ángel Gabriel se encuentran contenidas en dos arcos de medio punto inscritos en un arco conopial, todo ello flanqueado en su pináculo por los escudos de armas de los Fonseca y los Acevedo.

El segundo cuerpo de la portada presenta columnas de fuste liso con capitel jónico y entablamento corrido con salientes sobre las columnas. Las calles laterales exhiben esculturas de San Pablo Ermitaño y San Joaquín, mientras que en la central aparece un magnífico Calvario del año 1510 aproximadamente, procedente del antiguo retablo de la capilla de la Universidad de Salamanca, desde donde fue trasladado a San Benito en 1784. Este Calvario se atribuye al escultor Gil de Ronza, uno de los maestros más destacados de la escultura renacentista en Castilla.

El ático, de medio punto rebajado y amoldado a la forma de la bóveda, presenta dos pinturas que recrean el tema de la Anunciación en las calles laterales y una pintura de la Coronación de la Virgen en la central, completando así un programa iconográfico mariano coherente y devocional.

Interior del templo

El interior de la Iglesia de San Benito sorprende por su amplitud y luminosidad, a pesar de tratarse de un templo de una sola nave. Esta nave única está cubierta por dos magníficas bóvedas estrelladas cuyos nervios no descansan sobre pilares, como es habitual en la arquitectura gótica, sino sobre ménsulas situadas en la parte alta de los muros, una solución técnica elegante que proporciona mayor amplitud al espacio interior.

Un tercer tramo, de menor tamaño, alberga la capilla mayor, espacio preeminente destinado al altar principal. A pesar de tratarse de una construcción gótica tardía, el arco ojival característico del gótico clásico está prácticamente en desuso, siendo sustituido por arcos de medio punto y escarzanos, lo que evidencia la transición hacia formas renacentistas.

Las bóvedas presentan labores menudas que cubren su superficie, creando un efecto decorativo de gran refinamiento. Durante los trabajos de restauración llevados a cabo en 1968, se descubrieron pinturas murales del siglo XIV que habían permanecido ocultas durante siglos, así como una mesa de altar románica que se encontraba tras un retablo.

El retablo mayor

El Retablo Mayor de la Iglesia de San Benito está considerado como la mejor obra del neoclasicismo en la ciudad de Salamanca. Fue materializado en 1784 siguiendo el proyecto del maestro arquitecto Eustaquio Román y ejecutado por el maestro Juan de Sagarvinaga. Construido en piedra para acatar las normas de la Real Pragmática de 1777, que prohibía el uso de madera dorada en los retablos por el riesgo de incendios, posteriormente fue dorado, jaspeado y marmoleado en 1795 por Ramón Micó, quien también policromó todas las esculturas que lo componían.

El retablo, pintado imitando mármoles y jaspes, se estructura en dos cuerpos principales, ático semicircular y división en tres calles. El cuerpo inferior presenta columnas toscanas y en sus calles laterales alberga las esculturas de San Benito Abad y San Antonio Abad. El elemento central lo constituye una espectacular capilla camarín, profundo espacio que fue construido por José de Churriguera en 1697, antes incluso de la realización del retablo actual. En este camarín se venera una imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción, que sustituyó a la antigua imagen de la Virgen del Socorro.

En el segundo cuerpo, con columnas de fuste liso y capitel jónico, se encuentran las esculturas de San Pablo Ermitaño y San Joaquín en las calles laterales. El centro lo ocupa un impresionante Calvario del siglo XVI, obra atribuida al escultor Diego de Siloé (según algunas fuentes) o a Alejandro Carnicero (según otras), procedente del retablo anterior del siglo XVI. Este Calvario fue restaurado a principios del siglo XX, hacia 1915.

El ático, de medio punto rebajado, exhibe dos pinturas sobre la Anunciación en los laterales y una pintura de la Coronación de la Virgen en su centro, completando un programa iconográfico de gran coherencia teológica.

Bajo el camarín se sitúan el Tabernáculo y el Sagrario, que luce una pintura del Ecce Homo del estilo de Guido Reni, artista barroco italiano del siglo XVII.

Patrimonio funerario

La Iglesia de San Benito alberga un conjunto excepcional de panteones funerarios de estilo gótico que convierten el interior del templo en un auténtico museo de escultura funeraria. La familia Maldonado, que participó activamente en la financiación de la reconstrucción del templo, convirtió la iglesia en su panteón familiar.

Entre los sepulcros destaca especialmente el situado junto al altar mayor, que contiene los restos de don Arias Pérez Maldonado y su esposa Elvira Hernández Cabeza de Vaca. En total, el templo acogió 17 artísticos nichos sepulcrales donde campean los escudos familiares de los Maldonado, Fonseca, Ulloa y Acevedo, configurando un conjunto de gran valor histórico y artístico que testimonia el poder y la influencia de estas familias nobiliarias en la Salamanca del siglo XVI.

Estas estatuas yacentes y los arcos sepulcrales constituyen uno de los mejores ejemplos de escultura funeraria gótica en la ciudad de Salamanca, mostrando la maestría técnica de los canteros y escultores de la época.

La imagen de María Auxiliadora

En la Iglesia de San Benito se venera la talla más antigua de María Auxiliadora que existe en la ciudad de Salamanca. Esta imagen es objeto de especial devoción por parte de la Asociación de María Auxiliadora, que todos los días 24 de cada mes celebra una Eucaristía en su honor y organiza una novena solemne durante el mes de mayo, mes tradicionalmente dedicado a la Virgen María.

La imagen original de María Auxiliadora, donación de un matrimonio devoto de Encinas de Abajo (don Juan Redero y doña María del Pilar Martín), estuvo durante años en el camarín central del retablo mayor. Actualmente, una réplica ocupa ese espacio, mientras que la talla original recibe culto en el presbiterio de la iglesia del convento vecino de las monjas de la Madre de Dios.

Además de María Auxiliadora, el templo acoge diversas manifestaciones devocionales y sirve de sede a diferentes realidades pastorales que enriquecen la vida religiosa del centro histórico de Salamanca.

Celebraciones litúrgicas

Actualmente, la Iglesia de San Benito está abierta al culto y se integra administrativamente en la Parroquia de la Purísima Concepción, perteneciente a la Unidad Pastoral del Centro Histórico de Salamanca. El templo mantiene una intensa actividad pastoral y litúrgica que abarca diferentes sensibilidades dentro de la comunidad católica.

Una de las características más singulares de la iglesia de San Benito es que constituye la única sede de la diócesis de Salamanca donde se celebra la misa tridentina o tradicional del rito romano según el Motu Proprio Summorum Pontificum. Esta celebración litúrgica, que sigue el misal anterior a la reforma del Concilio Vaticano II, atrae a fieles de toda la ciudad y de localidades cercanas.

Los domingos, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X celebra la Santa Misa según el rito tradicional, con el siguiente horario: a las 09:30 horas se escuchan confesiones, a las 10:00 horas se reza el Santo Rosario y a las 10:30 horas tiene lugar la celebración de la Santa Misa. Las misas entre semana se celebran de lunes a viernes a las 21:00 horas en San Benito.

La Pastoral Universitaria también ha utilizado tradicionalmente este templo para sus actividades, celebrando eucaristías, retiros espirituales y encuentros de formación dirigidos a los estudiantes de la Universidad de Salamanca, aunque en determinados periodos ha alternado su uso con otros templos del centro histórico.

La Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía también mantiene vínculos con el templo, celebrando la Eucaristía a las 13:00 horas bajo la presidencia de su capellán. Esta cofradía se encarga además de tareas de mantenimiento, limpieza y apertura del templo para el turismo religioso.

Sede de la Hermandad del Despojado

La Iglesia de San Benito ha sido históricamente sede canónica de la Hermandad del Despojado, una de las cofradías más jóvenes de la Semana Santa salmantina. La Hermandad Sacramental, Mercedaria y de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo fue fundada en 2008 y tuvo su sede canónica en San Benito desde 2010 hasta 2018.

Actualmente la Iglesia de San Benito es la sede de la Seráfica Hermandad de Nazarenos del Stmo. Cristo de la Agonía.

La hermandad realiza su estación de penitencia el Domingo de Ramos por la tarde, partiendo desde la iglesia de la Purísima Concepción. Los hermanos nazarenos visten hábito compuesto de túnica y capa en color crema pálido, con capirote de terciopelo granate, y durante años lucieron bordado sobre el capirote el distintivo representativo de la iglesia de San Benito como reconocimiento a su antigua sede canónica.

Leyendas y episodios históricos

La Iglesia de San Benito está íntimamente ligada a uno de los episodios más legendarios de la historia de Salamanca: la historia de doña María la Brava. Durante el siglo XV, en plena guerra de los bandos, una viuda noble llamada María de Monroy, también conocida como María la Brava, se convirtió en protagonista de un trágico suceso.

Dos de sus cinco hijos, Pedro y Luis, fueron asesinados por miembros de la familia Manzano, perteneciente al bando rival de San Benito (los Monroy pertenecían al bando de Santo Tomé). Según la leyenda, doña María juró venganza y ella misma ejecutó a los asesinos de sus hijos, arrancándoles el corazón y llevándolos a la tumba de sus vástagos. Este episodio, que mezcla realidad histórica y leyenda popular, evidencia la virulencia de los enfrentamientos entre los bandos nobiliarios que dividieron Salamanca durante la baja Edad Media.

La Plaza del Corrillo, situada cerca de San Benito, era conocida como el «Corrillo de la Yerba» (con Y) porque hacía de frontera entre los dos bandos enemigos. El hecho de que creciera hierba en esta plaza indicaba que por allí no transitaba nadie, dada la peligrosidad de cruzar la línea que separaba ambas facciones.

Curiosidades arquitectónicas

Una de las particularidades más notables de la Iglesia de San Benito es que, a pesar de tratarse de su sede canónica histórica, la Estación de Penitencia de la Hermandad del Despojado no puede realizarse desde este templo. Las dimensiones de la puerta principal impiden la salida de los pasos procesionales, por lo que días antes del Domingo de Ramos las imágenes titulares se trasladan solemnemente a la iglesia de la Purísima, desde donde parte la procesión. Esta limitación arquitectónica demuestra que el templo fue concebido para funciones parroquiales y no para albergar grandes pasos procesionales.

El camarín del retablo mayor, construido por José de Churriguera en 1697, constituye uno de los ejemplos más tempranos de este tipo de estructura en Salamanca. Se trata de un profundo espacio que se prolonga por detrás del ábside, creando un ámbito de culto especialmente teatral y devocional, característico del barroco hispánico.

Durante la época en que los padres Salesianos usufructuaron la iglesia (a partir de 1898), el templo conoció periodos de esplendor alternados con épocas de cierre por amenaza de ruina. Fue precisamente en esta época cuando se popularizó la devoción a María Auxiliadora, advocación mariana especialmente vinculada a la espiritualidad salesiana.

La iglesia de San Benito fue parroquia independiente desde su fundación en 1104 hasta el arreglo parroquial de 1867, en que pasó a depender administrativamente de la Parroquia de la Purísima Concepción, situación que se mantiene en la actualidad.

Preguntas frecuentes

¿Qué horario tiene la Iglesia de San Benito para visitas?

La Iglesia de San Benito abre sus puertas principalmente durante las celebraciones litúrgicas. Para visitas turísticas, el acceso es posible los domingos y festivos en función del horario de cultos. Se recomienda contactar con la parroquia de la Purísima o con las asociaciones que gestionan el templo para confirmar los horarios específicos de apertura.

¿Se cobra entrada para visitar la Iglesia de San Benito?

No, la entrada a la Iglesia de San Benito es gratuita. Se trata de un templo abierto al culto y la visita turística respetuosa es bien recibida, siempre que no coincida con celebraciones litúrgicas y se mantenga el debido decoro en un lugar sagrado.

¿Qué estilo arquitectónico presenta la Iglesia de San Benito?

La Iglesia de San Benito es un templo de estilo gótico tardío, construido en su forma actual entre 1490 y 1506. Presenta elementos de transición hacia el Renacimiento, especialmente en el uso de arcos de medio punto en lugar de arcos ojivales. La portada sur muestra influencias del gótico flamenco, mientras que el retablo mayor es una magnífica obra del neoclasicismo del siglo XVIII.

¿Qué cofradías tienen relación con la Iglesia de San Benito?

La Hermandad del Despojado tuvo su sede canónica en San Benito entre 2010 y 2018. Actualmente, el templo acoge a la Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía y mantiene vínculos con la Asociación de María Auxiliadora. El templo forma parte de la Unidad Pastoral del Centro Histórico y depende administrativamente de la Parroquia de la Purísima.

¿Cuál es el mejor momento para visitar la Iglesia de San Benito?

El mejor momento para visitar la iglesia es durante las celebraciones litúrgicas, especialmente la misa tradicional de los domingos a las 10:30 horas, que permite apreciar la belleza del rito tridentino en un marco arquitectónico excepcional. Los días 24 de cada mes, la celebración en honor a María Auxiliadora también constituye una excelente oportunidad para conocer el templo en su dimensión devocional.

¿Qué otras iglesias cercanas se pueden visitar en la misma zona?

En las inmediaciones de San Benito se encuentran otros templos de gran interés: la iglesia de la Purísima Concepción, la iglesia de la Clerecía, las Catedrales (Nueva y Vieja), la iglesia de San Sebastián y el Convento de las Dueñas. Todas ellas forman parte del extraordinario patrimonio religioso del centro histórico de Salamanca.

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