Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
En pleno corazón del casco histórico de Salamanca, a pocos pasos de la Plaza Mayor, se encuentra la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, uno de los templos más antiguos y cargados de historia de la ciudad. Construida en 1107 durante el proceso repoblador impulsado por Alfonso VI de León, esta iglesia constituye un testimonio excepcional del arte románico salmantino y un valioso compendio de estilos artísticos acumulados a lo largo de más de nueve siglos.

Foto de Zarateman, Wikimedia Commons (CC0 1.0).
Declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento en 1983, la iglesia combina elementos románicos originales con reformas barrocas que la convierten en un espacio único donde la historia, el arte y la devoción se entrelazan. Actualmente es la sede canónica de la Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Entierro, la segunda cofradía más antigua de la Semana Santa salmantina.
Contenido
- 1 Raíces románicas:
- 2 Información práctica
- 3 Elementos arquitectónicos
- 4 El interior barroco
- 5 Sede de la Congregación de Jesús Nazareno
- 6 Curiosidades y detalles
- 7 Cuestiones habituales
- 8 Enlaces de utilidad
- 9 Templos
- 9.0.1 Capilla de la Vera Cruz
- 9.0.2 Convento de las Bernardas
- 9.0.3 Convento de San Esteban
- 9.0.4 Iglesia de Jesús Obrero
- 9.0.5 Iglesia de la Clerecía
- 9.0.6 Iglesia de la Purísima Concepción
- 9.0.7 Iglesia de San Benito
- 9.0.8 Iglesia de San Juan de Mata
- 9.0.9 Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
- 9.0.10 Iglesia de San Pablo
- 9.0.11 Iglesia de San Sebastián
- 9.0.12 Iglesia del Carmen de Abajo
- 9.0.13 Iglesia Vieja del Arrabal
- 9.0.14 S.I.B. Catedral de Salamanca
Raíces románicas:
La Iglesia de San Julián y Santa Basilisa fue erigida en el año 1107 como parte del ambicioso proyecto de repoblación que llevó a cabo Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI, tras la reconquista de Salamanca. El templo se levantó originalmente en el territorio de los toreses, uno de los barrios extramuros que se formaron alrededor del primitivo núcleo urbano.
La iglesia nació bajo la advocación de los santos mártires Julián y Basilisa, matrimonio cristiano del siglo III que, según la tradición hagiográfica, vivieron en castidad consagrando sus vidas a Dios y sufrieron el martirio durante las persecuciones romanas. Esta advocación doble, poco frecuente en el románico castellano, otorga al templo una identidad singular dentro del patrimonio religioso salmantino.
A mediados del siglo XII, la construcción de una nueva muralla que expandió el perímetro defensivo de la ciudad incorporó el barrio de los toreses al recinto amurallado, con lo que la iglesia pasó de estar extramuros a integrarse plenamente en el tejido urbano de Salamanca. Esta nueva ubicación estratégica, próxima a la Plaza del Mercado (hoy Plaza del Poeta Iglesias), consolidó a San Julián como un importante centro parroquial.
Transformaciones a través de los siglos
A lo largo de su dilatada historia, el templo ha experimentado numerosas intervenciones arquitectónicas que han transformado profundamente su aspecto original. Las reformas más significativas se produjeron en los siglos XVI, XVII y XVIII, periodos en los que se renovó prácticamente la totalidad del edificio excepto algunos elementos románicos esenciales.
En 1582 se reedificó la capilla mayor, dotándola de una elegante bóveda de crucería con combados y terceletes que sustituyó la cubierta románica original. Entre 1618 y las décadas siguientes se reconstruyó la nave principal, obra en la que intervinieron los maestros Francisco de la Oya y Juan Moreno, mientras que las bóvedas fueron ejecutadas por Lucas de Araujo y Francisco Díez.
Ya en el siglo XVIII, estas bóvedas serían sustituidas nuevamente por otras de medio cañón con profusa decoración vegetal, característica del barroco tardío. Estas sucesivas transformaciones convirtieron el interior del templo en un espacio predominantemente barroco, aunque conservando su esencia románica en elementos clave de la estructura exterior.
Información práctica
La Iglesia de San Julián y Santa Basilisa forma parte de la Unidad Pastoral Centro Histórico de Salamanca, junto con otras parroquias del casco antiguo. Su ubicación privilegiada la convierte en una parada esencial para quienes desean conocer el patrimonio religioso salmantino.
Ubicación y acceso
Dirección: Plaza de San Julián, s/n (acceso principal por calle Obispo Jarrín)
Código Postal: 37001 Salamanca
Ubicación: Entre la Plaza del Mercado y la Plaza Mayor, en el corazón del casco histórico
El templo se encuentra en una discreta plaza que conecta con la bulliciosa zona comercial del centro. Su fachada principal da a la calle Obispo Jarrín, vía de paso hacia la Gran Vía, por lo que algunos visitantes pasan frente a ella sin percatarse de su presencia. Sin embargo, quienes se detienen a contemplarla descubren una auténtica joya del románico salmantino.
Horarios de visita y celebraciones
| Periodo | Días | Horarios |
|---|---|---|
| Misas (todo el año) | Lunes a sábado | 12:00 h |
| Domingos y festivos | 13:00 h | |
| Visitas turísticas (verano) | Martes a domingo | 11:00 – 14:00 h y 17:00 – 19:45 h |
| Periodo de apertura turística | 12 julio – 12 septiembre | |
| Cierre semanal | Lunes | |
Nota importante: Fuera del periodo estival, la iglesia solo se abre para las celebraciones litúrgicas. Se ruega a los visitantes evitar las visitas turísticas durante las misas por respeto a los feligreses.
Contacto de la Unidad Pastoral:
Policarpo: 610 914 307
Antonio: 616 990 737
Elementos arquitectónicos
A pesar de las numerosas transformaciones, la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa conserva elementos arquitectónicos y escultóricos de excepcional valor que permiten apreciar la calidad del románico salmantino de principios del siglo XII.
La portada norte
El elemento más destacado del románico original es la portada norte, situada entre dos robustos contrafuertes que, paradójicamente, la ocultan parcialmente. Esta portada presenta un arco de medio punto con tres arquivoltas profusamente decoradas, estructura característica del románico pleno.
La primera arquivolta es lisa y apoya directamente sobre machones, mientras que las otras dos apeaban originalmente sobre pares de columnas acodilladas cuyos fustes han desaparecido. Las arquivoltas exhiben una exquisita decoración con líneas en zigzag con botones en los ángulos y haces de hojas, motivos que evidencian la relación de este taller con otros trabajos del románico salmantino.
El guardapolvo que corona el conjunto está decorado con hojas de acanto finamente talladas, motivo que se repite en otras iglesias románicas de Salamanca como San Marcos o San Cristóbal. Los capiteles que se conservan, aunque muy erosionados, muestran decoración de roleos vegetales en el lado izquierdo, mientras que en el derecho se distinguen las patas y el cuerpo de un animal.
Sobre la puerta, un tejaroz con cornisa moldurada se sustenta sobre cinco canecillos de excelente factura escultórica. A un lado de la portada se conserva el altorrelieve de un león con la cabeza mutilada, pieza de notable calidad que conecta estilísticamente con los trabajos realizados en la Catedral Vieja a finales del siglo XII.
La torre
Situada a los pies del templo y visible desde la Plaza del Mercado, la torre constituye otro elemento fundamental del conjunto. Su cuerpo inferior románico presenta arquerías ciegas de gran luz que crean un juego de claroscuros de notable efecto plástico.
Estas arquerías permanecieron ocultas durante siglos bajo construcciones adosadas que, si bien afeaban la torre, contribuían a sostenerla. En la década de 1950, cuando se derribaron estos edificios parásitos, la torre amenazó ruina y fue necesario realizar trabajos de consolidación. El cuerpo de campanas, con vanos semicirculares, es obra posterior del siglo XVII que culmina la estructura original románica.
El interior barroco
El interior de la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa es un compendio de arte barroco que refleja la riqueza devocional y artística de Salamanca durante los siglos XVII y XVIII. El espacio de una sola nave está cubierto por bóvedas de medio cañón decoradas con abundantes ornamentos vegetales, mientras que la capilla mayor luce una bóveda de crestería estrellada de gran elegancia.
El magnífico retablo mayor
La pieza central del templo es su espectacular retablo mayor, obra de mediados del siglo XVII que constituye un hito en la historia del arte barroco salmantino. El retablo fue trazado por Alonso de Balbás en 1652 y su ensamblaje fue concertado con Jerónimo Sánchez en 1653, aunque las obras se prolongaron hasta 1665 con la participación de numerosos artífices.
Este retablo tiene la distinción histórica de ser el primer retablo salmantino conservado que empleó columnas salomónicas, elemento arquitectónico que se convertiría en característico del barroco hispano. Las columnas presentan cinco espiras, siguiendo el modelo creado por Pedro de la Torre en Madrid.
El retablo consta de un solo cuerpo dividido en tres calles más ático. La calle central acoge el sagrario con las imágenes de San Julián y Santa Basilisa, talladas por Manuel Benito en 1765 y policromadas al año siguiente por Juan de Sosa y Manuel Sánchez. Detrás del sagrario se abre un camarín pentagonal con cúpula elíptica de ocho paños sobre pechinas, añadido en 1681-1682, que alberga la venerada imagen de la Virgen de los Remedios.
La Virgen de los Remedios
La Virgen de los Remedios es una hermosa imagen de alabastro de finales del siglo XV que constituye el centro devocional del templo. Esta advocación mariana fue especialmente querida en Salamanca entre los siglos XVI y XVIII, como testimonian las numerosas referencias documentales a su culto.
La decisión de trasladar la imagen al altar mayor a mediados del siglo XVII motivó la construcción del camarín, espacio donde se custodia el rico ajuar de la Virgen. Personajes ilustres de la ciudad como Francisco Ramos del Manzano y Manuel González Téllez, conocido como el «Buen Clérigo», quisieron ser enterrados en San Julián precisamente para descansar cerca de la Virgen de los Remedios.
Otras imágenes
Las calles laterales del retablo albergan las imágenes de San José con el Niño y San Joaquín, obras de Pedro Hernández, quien también realizó los relieves del banco que representan la Anunciación y la Visitación, así como los ángeles y personificaciones de las virtudes del ático.
Los relieves superiores, con los temas de la Asunción de la Virgen y la Presentación de la Virgen en el templo, son obra de Juan de Rojas. Finalmente, el ático está coronado por un magnífico lienzo de la Inmaculada Concepción firmado en 1622 por el pintor madrileño José Antolínez, considerada una de sus mejores obras y superior incluso a las conservadas en el Museo del Prado.
El sepulcro del Conde de Francos
Junto al altar mayor se encuentra el sepulcro marmóreo de Francisco Ramos del Manzano, primer Conde de Francos, fallecido en Madrid en 1683. Este ilustre personaje fue catedrático de leyes de la Universidad de Salamanca, embajador plenipotenciario en la firma del Tratado de los Pirineos (1659), y preceptor del rey Carlos II.
El sepulcro, realizado en 1671 por Juan de Setién Güemes, presenta una elegante estatua orante atribuida a Juan Rodríguez. La presencia de este monumento funerario añade un peso histórico especial al templo, conectándolo con los grandes acontecimientos de la España del siglo XVII.
Sede de la Congregación de Jesús Nazareno
La Iglesia de San Julián y Santa Basilisa está indisolublemente ligada a una de las cofradías más emblemáticas de la Semana Santa salmantina: la Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Entierro, fundada en 1689 como escisión de la decana Vera Cruz.
Historia de la Congregación en San Julián
La congregación encargó en 1715 su propio paso procesional, representando el encuentro de Jesús con las Hijas de Jerusalén. La imagen titular de Jesús Nazareno fue encomendada a José de Larra Churriguera (o José de Larra Domínguez, cuñado de los Churriguera), desfilando por primera vez el Jueves Santo de 1716.
Durante la Guerra de la Independencia, con la demolición de colegios y conventos, la congregación tuvo que trasladar sus imágenes al Convento de las Agustinas en 1809 y fue disuelta al año siguiente. En 1811, las imágenes se trasladaron a San Julián, y en 1814, restaurada la congregación, estableció definitivamente su sede en esta parroquia, donde permanece hasta nuestros días.
Esta vinculación histórica se forjó cuando la iglesia parroquial de San Julián dio refugio a Jesús Nazareno en un momento crítico, pues los franceses respetaban las parroquias mientras destruían otros templos para construir fortificaciones. Desde entonces, San Julián y el Nazareno son inseparables en el imaginario cofrade salmantino.
El paso de Jesús en la Calle de la Amargura
El grupo escultórico de Jesús en la Calle de la Amargura está compuesto por cinco figuras de tamaño natural: Jesús Nazareno cargando la cruz (José de Larra, 1716), la Virgen María arrodillada ante Él (Antonio Hernández, 1797), el Cirineo ayudando con la cruz, un sayón tirando del cíngulo que lleva el Nazareno al cuello, y un soldado romano.
Originalmente el paso contaba con ocho imágenes representando el encuentro completo con las Hijas de Jerusalén, pero la estrechez de las calles salmantinas obligó a reducirlo, suprimiendo tres imágenes y acortando las andas en aproximadamente 1,64 metros. A pesar de esta reducción, el conjunto conserva una impresionante monumentalidad y fuerza expresiva.
El Santo Entierro y la procesión del Viernes Santo
El segundo paso de la congregación es el grupo del Santo Entierro, tallado por el imaginero Francisco González Macías en 1942. Representa el momento en que José de Arimatea y Nicodemo portan el cuerpo de Cristo envuelto en el sudario, mientras San Juan consuela a la Virgen María y María Magdalena completa el cortejo.
La congregación realiza su estación de penitencia el Viernes Santo, saliendo a las 18:00 horas de San Julián. Los hermanos congregantes visten la histórica túnica de holandilla morada con verdugo, cíngulo amarillo al cuello y corona de espinas, hábito que se mantiene inalterado desde 1689. Portan cruces al hombro en memoria de la Pasión de Cristo.
El recorrido atraviesa el casco histórico, pasando por la Plaza Mayor (que desde 2022 recorren en su totalidad), la plaza de Monterrey, la Rúa Antigua y la Rúa Mayor, antes de regresar a su sede. La procesión es acompañada por la Banda de Música Ciudad del Tormes tras Jesús Nazareno y la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella tras el Santo Entierro.
El besapiés y otros actos devocionales
Cada año, la congregación organiza un solemne besapiés de la imagen de Jesús Nazareno, celebrado tradicionalmente en febrero o marzo. Durante todo un día, la iglesia permanece abierta en horario continuado (generalmente de 10:00 a 21:00 h) para que los fieles puedan venerar la imagen.
En los días previos a la Semana Santa se celebra un solemne triduo en honor a Jesús Nazareno, con eucaristías, vía crucis y celebración comunitaria de la penitencia. El Domingo de Pasión tiene lugar la misa solemne de la Congregación, en la que se realiza la ceremonia de juramento de nuevos hermanos y la acogida de hermanos infantiles.
Curiosidades y detalles
A lo largo de sus más de nueve siglos de existencia, la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa ha acumulado historias, controversias y particularidades que añaden capas de interés a su ya rica trayectoria.
La polémica iconográfica de San Julián
En 1740 surgió una curiosa controversia iniciada por el fraile Ambrosio Sánchez sobre la iconografía empleada en las imágenes de San Julián conservadas en la iglesia. El religioso argumentaba que la representación no se correspondía con la del santo esposo de Santa Basilisa, mártires del siglo III, sino con otro San Julián representado tradicionalmente a caballo y acompañado de un ciervo.
Esta confusión iconográfica se debía a la existencia de varios santos con el nombre de Julián en el santoral católico. El más conocido es San Julián el Hospitalario, cuya leyenda incluye un ciervo que le profetiza que matará a sus padres. Sin embargo, la advocación de la iglesia era claramente a San Julián de Antioquía y Santa Basilisa, pareja de esposos mártires.
La Junta parroquial decidió mantener la imagen existente, interpretando el ciervo como símbolo de la vida casta de San Julián. Otro problema surgió ese mismo año respecto a la autenticidad de las reliquias de los santos titulares, traídas de Roma, cuyos papeles de autenticación se habían extraviado.
Una iglesia que casi desaparece
En 1842, el Ayuntamiento de Salamanca solicitó permiso al Gobierno para derribar la iglesia, que se encontraba en estado de relativo abandono. Afortunadamente, el permiso no prosperó y el templo permaneció en pie, aunque necesitó de varias intervenciones de consolidación en las décadas siguientes.
Las reformas de mediados del siglo XX, particularmente el derribo de construcciones adosadas a la torre en los años cincuenta, pusieron de nuevo en riesgo el edificio, que amenazó ruina. Las intervenciones de emergencia permitieron salvar esta joya del patrimonio salmantino.
La túnica funeraria de los congregantes
Una tradición muy particular de la Congregación de Jesús Nazareno establece que la mortaja de los hermanos será la propia túnica morada con la que procesionan. Según el hermano mayor José María de Santiago Guervós, «hay muchísimos hermanos que se entierran con ella», manteniendo viva una costumbre que vincula la vida terrenal con la esperanza de resurrección.
El camarín secreto de la Virgen
Pocos salmantinos conocen la existencia del camarín pentagonal situado tras el retablo mayor, donde se custodia el ajuar de la Virgen de los Remedios. Este espacio, añadido en 1681-1682, presenta una elegante cúpula elíptica de ocho paños sobre pechinas, en una de las cuales aparece grabado el año de su construcción.
El camarín alberga los diversos faldones bordados donados por devotas a lo largo de los siglos, constituyendo un pequeño museo textil de gran valor histórico y artístico que raramente es accesible al público general.
Cuestiones habituales
¿Por qué la iglesia tiene una advocación doble a San Julián y Santa Basilisa?
San Julián y Santa Basilisa fueron un matrimonio cristiano del siglo III que, según la tradición, vivieron en castidad consagrados a Dios y sufrieron el martirio durante las persecuciones romanas. La advocación a ambos santos como pareja es poco frecuente en España, lo que otorga singularidad a este templo salmantino.
¿Qué elementos románicos originales se conservan en la iglesia?
Del templo románico de 1107 se conservan la portada norte con sus arquivoltas esculpidas, los canecillos del tejaroz, el altorrelieve de un león, y el cuerpo inferior de la torre con sus arquerías ciegas. El resto del edificio fue transformado en los siglos XVI, XVII y XVIII, aunque manteniendo la estructura básica del templo medieval.
¿Cuándo procesiona Jesús Nazareno?
La Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Entierro realiza su estación de penitencia el Viernes Santo, con salida a las 18:00 horas desde la iglesia de San Julián. La procesión recorre el casco histórico con los dos pasos: Jesús en la Calle de la Amargura y el Santo Entierro.
¿Es cierto que Jesús Nazareno es obra de un Churriguera?
La imagen de Jesús Nazareno fue realizada en 1716 por José de Larra Domínguez (o José de Larra Churriguera), quien era cuñado de los famosos hermanos Churriguera. Aunque no era miembro directo de la familia, su vinculación con el taller churrigueresco justifica que a veces se le identifique como «Churriguera».
¿Quién fue Francisco Ramos del Manzano y por qué está enterrado en San Julián?
Francisco Ramos del Manzano (1604-1683) fue un destacado jurista, catedrático de Leyes en la Universidad de Salamanca, embajador plenipotenciario en el Tratado de los Pirineos y preceptor del rey Carlos II. Deseó ser enterrado en San Julián para descansar cerca de la Virgen de los Remedios, a la que profesaba gran devoción. Su sepulcro marmóreo, realizado en 1671, es una de las joyas artísticas del templo.
¿Se puede visitar el interior fuera de los horarios de misa?
Durante el verano (del 12 de julio al 12 de septiembre) la iglesia abre para visitas turísticas de martes a domingo en horario de 11:00 a 14:00 h y de 17:00 a 19:45 h. Fuera de este periodo, solo se abre para las celebraciones litúrgicas. Los lunes permanece cerrada incluso en verano.
¿Por qué se dice que San Julián es «la gran desconocida» de Salamanca?
A pesar de su privilegiada ubicación junto a la Plaza Mayor y su extraordinario valor histórico y artístico, San Julián es relativamente desconocida para muchos visitantes e incluso para algunos salmantinos. Su discreta fachada en una calle de paso hace que muchos turistas pasen frente a ella sin percatarse de las joyas que alberga en su interior: el retablo barroco, la Inmaculada de Antolínez, el sepulcro del Conde de Francos y el grupo escultórico de Jesús Nazareno.
¿Cómo llegó Jesús Nazareno a San Julián?
Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), las tropas francesas demolieron numerosos conventos de Salamanca para construir fortificaciones. La Congregación de Jesús Nazareno tuvo que refugiar sus imágenes primero en las Agustinas y finalmente, en 1811, en la iglesia parroquial de San Julián, que los franceses respetaron por su condición de parroquia activa. Tras la guerra, la congregación decidió establecer definitivamente su sede en San Julián, donde permanece desde entonces.
Enlaces de utilidad
- Diócesis de Salamanca – Información sobre parroquias y celebraciones
- Unidad Pastoral Centro Histórico – Información de las parroquias del centro
- Congregación de Jesús Nazareno – Página de la cofradía
- Ayuntamiento de Salamanca – Portal oficial del municipio
- Turismo de Castilla y León – Información sobre patrimonio y monumentos
Templos
Capilla de la Vera Cruz
Convento de las Bernardas
Convento de San Esteban
Iglesia de Jesús Obrero
Iglesia de la Clerecía
Iglesia de la Purísima Concepción
Iglesia de San Benito
Iglesia de San Juan de Mata
Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
Iglesia de San Pablo
Iglesia de San Sebastián
Iglesia del Carmen de Abajo
Iglesia Vieja del Arrabal
S.I.B. Catedral de Salamanca
